Se estima que la actividad comercial y de transporte entre las zonas fronterizas cayó hasta en un 90%
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
Las repercusiones económicas de la disputa arancelaria entre Ecuador y Colombia se profundizan a poco más de un mes de su inicio y afectan directamente a los sectores productivos y logísticos en la zona fronteriza.
Los impactos más significativos se concentran en las operaciones relacionadas con el comercio exterior.
Entre la provincia de Carchi en Ecuador y el departamento colombiano de Nariño, se calcula que la actividad comercial y de transporte cayó hasta en un 90%, reflejándose en la reducción de camiones de carga, mercancías y personas que atraviesan la frontera cada día.
La implementación de gravámenes recíprocos, que inició Ecuador y llegaron hasta 50%, ha provocado una contracción significativa del comercio binacional con efectos visibles en transporte, logística, comercio y servicios, especialmente en el puente internacional de Rumichaca.
El conflicto se intensificó luego de que el Gobierno de Noboa aplicara aranceles a productos colombianos, generando una respuesta equivalente desde Colombia.
Desde entonces, gremios empresariales y autoridades regionales han manifestado su preocupación, y algunos han propuesto que el tema sea abordado en instancias multilaterales, mientras sectores económicos de ambos países piden mecanismos de diálogo para frenar el impacto.

