Teherán reiteró que la guerra iniciada por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero carece de legitimidad
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El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que Teherán no busca la guerra ni la inestabilidad, enfatizando la constante necesidad de mantener canales de diálogo y cooperación con la comunidad internacional. Pese a esto, Pezeshkian enfatizó que su país nunca aceptará una rendición ante presiones externas.
En tal sentido, el mandatario enfatizó que cualquier intento de imponer condiciones políticas mediante la fuerza militar está “condenado al fracaso rotundo”.
Pezeshkian denunció el “doble rasero” del sistema internacional al permitir agresiones que violan los principios fundamentales del derecho y la soberanía de los Estados.
El jefe de Estado reiteró que la guerra iniciada por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero carece de legitimidad y atenta contra la estabilidad regional.
La postura de Teherán se hace pública tras el reciente fracaso de las negociaciones de paz celebradas en Islamabad bajo la mediación del Gobierno de Pakistán. A pesar de que ambas partes habían pactado una tregua de dos semanas el pasado 8 de abril, las conversaciones concluyeron sin acuerdos concretos ni soluciones definitivas.
El conflicto alcanzó una magnitud devastadora con un saldo que ya supera las 3.000 víctimas mortales, incluyendo a figuras clave del liderazgo político y militar.
De acuerdo con el mandatario iraní, se mantienen los canales de comunicación abiertos con la comunidad internacional, siempre que se respete la igualdad de condiciones y la autonomía nacional. El presidente subrayó que el pueblo iraní demostró históricamente su capacidad de resistencia ante sanciones económicas y ofensivas armadas orientadas a doblegar su voluntad.
Pezeshkian hizo un llamado a detener las hostilidades para evitar que el número de fallecidos y la destrucción de infraestructura continúen en aumento. Irán condiciona cualquier avance diplomático futuro al cese de las agresiones y al reconocimiento de sus derechos soberanos dentro del marco de la legalidad internacional.
Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó clara su postura sobre un posible acuerdo con Irán: “No habrá pacto si Teherán no renuncia completamente al desarrollo de armas nucleares”, algo que Teherán ha reiterado que no es su objetivo.
Asimismo, Trump afirmó que el conflicto “está a punto de terminar” y sugirió que el desenlace podría llegar mediante un acuerdo o una acción militar decisiva. Además, adelantó que se avecinan “dos días increíbles”.
El mandatario norteamericano también descartó extender el alto el fuego, al considerar que podría no ser necesario ante un inminente resultado.

