Comuna “Juan de Mata Suárez”, puso en marcha la rehabilitación integral de la despulpadora de frutas del Liceo Bolivariano “Manuel Manrique”
HENRRI VALE
RNCC / FOTOS CORTESÍA
En un esfuerzo conjunto entre la educación, juventud y autogobierno, la Comuna “Juan de Mata Suárez” del municipio Anzoátegui puso en marcha la rehabilitación integral de la Despulpadora de frutas en la Sala Endógena del Liceo Bolivariano “Manuel Manrique”, ubicado en Apartaderos.
Este logro es el resultado comprometido de los ciudadanos en la Primera Consulta Popular Nacional 2026, donde el Poder Popular organizado priorizó este proyecto socioproductivo para transformar la riqueza agrícola del territorio en beneficios tangibles para el pueblo.
El proyecto establece la formación como elemento primordial, donde los jóvenes estudiantes se vinculan directamente en los procesos de transformación en el periodo de rubros, gracias al uso de técnicas de procesamiento, y pro ceso productivo de pulpa de frutas naturales, vinos artesanales, yogur y derivados lácteos.
Betty Moreno, responsable de la Sala de Autogobierno Comunal, sostuvo que la iniciativa está enmarcada dentro de la Transformación número uno, en tal sentido se está trabajando en la constitución de una Empresa de Propiedad Social Directa bajo una modalidad entre la institución educativa y el Poder Popular organizado.
La entrega contó con la participación de la directora de MinComunas, Leonelis Díaz, Ramón Castellano, vocero del Consejo Comunal Kilómetro 1, como ente ejecutor, Luis López, por el Partido Socialista Unido de Venezuela, voceros comunales y el colectivo institucional del plantel.

Esta iniciativa demuestra que, a través del trabajo en unión, se avanza con paso firme hacia una nueva economía productiva, sustentable y profundamente humana, que haga aportes tangibles a los habitantes de la zona en miras a la expansión productiva en la municipalidad.
Con la puesta en marcha de esta unidad productiva, conformada por el personal de la institución y la comunidad organizada, se prevé expandir la distribución de pulpa de frutas a otros centros educativos y sectores vecinos, combatiendo de esta manera la especulación y fortaleciendo la soberanía alimentaria dentro y fuera del territorio comunal.

