La diferencia entre Sánchez y Fujimori es mínima y cambia constantemente a medida que avanza el conteo oficial
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
La definición de la segunda vuelta presidencial en Perú sigue voto a voto y mantiene en vilo al país. Con más del 93% de los sufragios escrutados, la diferencia entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), es mínima y cambia constantemente a medida que avanza el conteo oficial.
La periodista peruana Martha Meléndez explicó en Informativo Carve del Mediodía que, según los últimos datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, la diferencia era de apenas 0,038%, equivalente a unos 6.500 votos a favor de Fujimori.
Todavía quedan por contabilizar miles de actas observadas y votos provenientes de zonas rurales y alejadas del interior peruano, algunos de ellos transportados desde regiones a las que solo se puede acceder tras largas horas de viaje por tierra o vía fluvial. Esa situación hace prever que el escrutinio comenzará a enlentecerse en las próximas horas.
Pese a la incertidumbre, Meléndez destacó que la jornada posterior a la elección se desarrolla con normalidad en Perú. Tanto Fujimori como Sánchez llamaron a mantener la calma y se comprometieron públicamente a reconocer los resultados oficiales una vez finalizado el conteo.
La elección volvió a mostrar una fuerte polarización política en el país. Fujimori representa a los sectores de derecha y centroderecha, mientras que Sánchez recibió el respaldo de las distintas fuerzas de izquierda en la recta final de la campaña.
Más allá de las diferencias ideológicas, la periodista señaló que las principales preocupaciones de la ciudadanía pasan por la inseguridad, la salud, la educación y la necesidad de mantener la estabilidad económica.
Perú llega a esta elección luego de una década marcada por la inestabilidad política, con ocho presidentes en diez años y varios exmandatarios involucrados en investigaciones judiciales.
Sin embargo, esa turbulencia institucional convivió con una economía relativamente estable, algo que hoy muchos peruanos consideran fundamental preservar.
En el nuevo escenario político, además, el país vuelve a contar con un sistema bicameral, con Senado y Cámara de Diputados, lo que genera un Parlamento fragmentado y obliga a buscar acuerdos para garantizar gobernabilidad.

