Durante el encuentro con el director ejecutivo de Schlumberger Limited, Olivier Le Peuch, la mandataria nacional destacó que el norte del país sigue siendo contribuir con sus recursos al equilibrio y la seguridad energética

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RNCC / FOTOS PRENSA PRESIDENCIAL

La arquitectura económica de la Faja Petrolífera del Orinoco y de los principales campos maduros del país se prepara para un salto cualitativo de gran envergadura. En un movimiento estratégico que marca un punto de inflexión en la política de atracción de capitales, la Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez, selló la firma de un memorándum de entendimiento con Olivier Le Peuch, director ejecutivo de Schlumberger Limited (SLB), la corporación de servicios tecnológicos y asistencia petrolera más grande del planeta.

Este acuerdo no solo formaliza el regreso operativo de la firma de origen francés a la geografía energética venezolana, sino que valida la tesis del Ejecutivo sobre el “nuevo momento” que atraviesa la nación en materia de estabilización y confianza jurídica para los capitales transnacionales.

“Nos complace muchísimo estar haciendo esta firma, este memorando para avanzar en el regreso de ustedes a Venezuela. Son 97 años, no son 5 años ni 10 años, son casi un siglo”, enfatizó la Mandataria Encargada, rescatando el valor histórico de una relación comercial que data de las primeras décadas del boom petrolero criollo.

INYECCIÓN TECNOLÓGICA

Desde una perspectiva estrictamente económica, el núcleo del acuerdo radica en la transferencia e incorporación de tecnologías de vanguardia para la exploración, perforación avanzada y optimización de yacimientos. En la industria contemporánea de los hidrocarburos, la diferencia entre el estancamiento y la rentabilidad de un pozo maduro depende de la ingeniería de precisión; un área donde Schlumberger lidera el mercado global.

El plan de trabajo conjunto entre el Ministerio del Poder Popular de Petróleo, PDVSA y los equipos técnicos de la trasnacional francesa apunta a dinamizar las fases del upstream (exploración y producción). La aplicación de herramientas de última generación en el procesamiento de datos de subsuelo y la estimulación de pozos permitirá:

• Maximizar el factor de recobro: Incrementar la eficiencia extractiva en los campos petroleros y gasíferos existentes sin la necesidad de abrir de inmediato nuevas fronteras operativas costosas.

• Optimización del procesamiento de crudos pesados: Aportar la capacidad integral de la firma en el manejo de fluidos y transformación de materias primas directamente en los centros de refinación y mejoradores.

• Establecer una Hoja de Ruta Contiducción, y eso sin duda alguna va a tener un mejor desarrollo en lo que es la productividad de nuestra empresa, pero también en la productividad de nuestros campos”, subrayó la Jefa de Estado encargada, proyectando que este incremento se traduzca de manera directa en ingresos fiscales destinados al bienestar social.

APERTURA DIVERSIFICADA

El alcance de la alianza estratégica no se circunscribe únicamente al subsuelo de hidrocarburos. El Ejecutivo Nacional ha dejado la puerta abierta para que la experticia en ingeniería de datos y caracterización de terrenos de Schlumberger se extienda al potencial minero de la nación. Bajo el estricto marco legal de la Ley de Minas, el Estado venezolano busca captar socios globales para el aprovechamiento sustentable, transparente y responsable de las riquezas minerales, diversificando la matriz de ingresos de la República.

Esta estrategia responde a una política de pragmatismo económico y fortalecimiento soberano, donde la inversión internacional actúa como un motor fundamental del crecimiento integral, blindado por contratos que garantizan el beneficio compartido y la seguridad jurídica para ambas partes.

Pese a la magnitud del convenio petrolero, el reportaje económico de la jornada deja en evidencia una línea discursiva clara por parte del Gobierno: la riqueza fósil debe ser la palanca, no el destino final. La Presidenta Rodríguez fue enfática al señalar que, si bien el norte es consolidar al país como una potencia energética confiable para un mercado internacional que urge de equilibrios, la meta macroeconómica sigue siendo la diversificación.

“Queremos ser potencia energética, pero también queremos que Venezuela se conozca en su diversidad económica y, lo más importante, en la diversidad de la identidad y en la cultura del pueblo venezolano”, puntualizó.

Para los analistas del sector, este paso estratégico con Schlumberger envía una señal nítida a los mercados financieros y a otras corporaciones petroleras globales (como Chevron o Repsol): el circuito energético venezolano está activo, es auditable, posee la infraestructura histórica y está abierto a esquemas de ganancia mutua que rompen de facto el aislamiento financiero internacional.

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