A cuatro días del sismo, no se observan rescatistas internacionales en suelo colombiano y solo se confirmó el envío de ayuda humanitaria desde El Salvador
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RNCC / FOTO CORTESÍA
La gestión de la ayuda humanitaria internacional tras el devastador terremoto que este lunes sacudió las zonas andinas de Colombia, causando más de 180 muertos, ha generado un debate sobre si las dificultades para recibir asistencia responden a decisiones políticas o a problemas de coordinación o comunicación con gobiernos extranjeros de la recién posesionada Administración de Abelardo de la Espriella, que apenas asumió el viernes la Presidencia.
Tanto gobiernos ideológicamente distantes del nuevo mandatario ultraconservador, entre ellos México, China, Brasil o España, como los afines a él, incluidos Chile, Argentina y Ecuador, han ofrecido su ayuda para atender la emergencia.
Sin embargo, cuatro días después no se observan rescatistas internacionales en suelo colombiano y solo se confirmó oficialmente el envío de un avión con ayuda humanitaria desde El Salvador, además de un equipo de respuesta ante desastres desde Estados Unidos. La ONU también confirmó una solicitud del Gobierno del país suramericano y anunció la movilización de “suministros y personal hacia las zonas afectadas”.

