Las sequías han aumentó un 30% desde el año 2000, afectando a lugares que antes se consideraban menos vulnerables, entre ellos la Amazonia
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RNCC / FOTO CORTESÍA
La Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD) alertó que la sequía ya no es un problema solo en las regiones áridas del planeta y ha empezado a afectar lugares que antes se consideraban menos vulnerables.
Según un informe publicado por la UNCCD, la frecuencia y duración de las sequías han aumentado casi un 30% desde el año 2000. Este aspecto de la crisis climática es uno de los temas centrales de la 17ª Conferencia de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (COP17), que se celebra en Ulán Bator, Mongolia, hasta el 28 de agosto.
Para la secretaria ejecutiva de la UNCCD, Yasmine Fouad, el problema exige celeridad en la aplicación de soluciones concretas en los territorios.
“La cuestión ya no es reconocer la sequía como un riesgo global, sino actuar lo suficientemente pronto para evitar que sus impactos se extiendan a comunidades, economías y fronteras”, afirmó.
Las proyecciones indican que para 2050, tres de cada cuatro personas en el mundo podrían verse afectadas, mientras que se espera que la demanda global de agua supere la oferta hasta en un 40% para 2030.
En Brasil, el país con mayor extensión de la Amazonia, las cinco regiones registraron sequías, con diferentes intensidades, en julio de 2026. Al menos 157 municipios se clasificaron en situación de sequía severa, lo que significa que sufrieron una fuerte caída en la humedad del suelo y el estrés hídrico en la vegetación.
Además de los cambios en frecuencia e intensidad, las sequías también comenzaron a mostrar diferencias significativas en su duración. Impulsadas por el calentamiento global, estas sequías severas son más largas.
Además, el problema es más amplio, el Observatorio Global de Sequías destacó que, en julio, Europa registró temperaturas superiores a la media, con una ola de calor prolongada, y condiciones de sequía más intensas en Europa, África, Asia Occidental y Asia.
La llegada de El Niño aumenta las preocupaciones por la sequía para este año. Este fenómeno meteorológico, que se presenta con mayor intensidad, se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico Ecuatorial, suele alterar la circulación atmosférica en diferentes partes del planeta y modificar la distribución de las precipitaciones.

