A sus 57 años, el artista se ha convertido en un cultor integral que trabaja diferentes facetas del arte creativo, siendo su principal pasión el tallado de manera, con una obra que habla por sí misma
MARILYN MENDOZA ALMELLA
RNCC / FOTOS CORTESÍA
“La talla en madera te enseña a ver un mundo donde nadie más lo ve, y te permite darle algo más de vida a ese árbol que mutilaron sin ningún escrúpulo ni razón. Cada pieza tallada por mi autoría, representa una protesta a la tala y quema de los árboles que representan la vida”, señala Domingo Alberto Aponte Osorio, un gran maestro artesano.
Domingo, con 57 años de vida, le ha de dicado más de cuatro décadas a la cultura venezolana y cojedeña, convirtiéndose en un importante referente integral que ha trabajado, estudiado y especializado en el mundo del arte en sus diferentes facetas como la talla de madera, el dibujo, la pintura, el muralismo, el teatro de calle y la cinematografía.
La especialidad del maestro es el tallado de madera, y cuenta que inició en el mundo de la talla en Magdaleno, estado Aragua, a la edad de 22 años, como parte de sus responsabilidades familiares y eco nómicas.
Domingo llegó a Magdaleno al emigrar del estado Miranda en busca de mejoría y nuevos horizontes.
“En aquel entonces aprendí mucho a dibujar en las paredes, gracias al grupo de Alí Primera; oficio que ya yo venía practicando en la escuela y todas esas agrupaciones”, aseguró.

Y es así como consiguió trabajo en Mag daleno, pueblo que cataloga como “la cuna artesanal de Venezuela”.
Nos cuenta que fue a través desde un compadre que era tallador que logró con seguir el empleo como dibujante que era, pues aún no era tallador en aquel entonces.
“Luego aprendí a trochar con las herramientas de mi compadre, porque estaba en la necesidad, era un joven con hijos en otro estado y le puse corazón y amor a mi trabajo”, aseveró.
Cuenta que está maravillosa experiencia lo llevo a descubrir el mundo del arte del tallado y el trabajo en la madera, a lo que lo ayudó la receptividad de las personas con los productos que se ofrecían en el lugar.
“Las personas se enloquecían para ir a Magdaleno a comprar sus muebles, que nosotros tallábamos, oficio que plasmábamos en todos los copetes o espaldares de la cama, sillas o cuadros”, recuerda Domingo.

Resaltó que algunas de sus piezas de arte están en lugares tan lejanos como Indonesia, gracias a una pieza que se entregó al embajador de Indonesia de aquel entonces, y que representaba los dos escudos nacionales de Venezuela e Indonesia, dos naciones hermanas.
En España, hay una pieza de la Virgen de la Coromoto con su firma. También se llevaron una pieza de la Divina Pastora para Perú, y alguna otra pieza en Colombia.
“Esto me animo a seguir creando y trabajando en una de las labores que más me apasiona, en la transformación sólida de la madera noble y moldeable; permitiéndome dejar recuerdos de los árboles que se cortan, por lo cual yo realizó un cuadro que queda plasmado en la eternidad”, manifestó el cultor.
Más adelante, Domingo decidió venirse al estado Cojedes.
“Ya tengo casi 30 años aquí, salí de Magdaleno, porque fueron a buscar unos carpinteros y un tallador y en ese momento tenía un carro, un Caprice Classic y yo era quien traía a los carpinteros y yo aprovechaba y me quedaba trabajando”, manifestó.
Al poco tiempo tuvo la oportunidad de tener un local en el Parque “Rafael Vilorio”, en donde trabajaba la carpintería, aclarando que no es ebanista, pero que trabaja bien el arte de la madera.
Es para el año 2008 que ingresó al Instituto de Cultura de Cojedes, cuando recibió el cargo de coordinador del programa artesanal del estado.
“Tiempo en el que caminé los nueve municipios de la región, donde fui a muchos sitios a trabajar con los artesanos que quizás muchos no han podido visitar y tuve el honor y la virtud de conocer a muchas personas por medio del arte que esconde Cojedes”, aseveró el tallador.

En ese recorrido conoció al grupo “Rejas” de Tinaco, cuando presentaban los vía crucis vivientes y se involucró a trabajar con ellos en el área de teatro de calle.
También ha participado en películas como “La fruta de la discordia”, “El Lumbrar” y “La Botija”.
De igual forma, dio a conocer que actualmente están estudiando participar en el cortometraje “El Gabán Masón”, como del proyecto cinematográfico sobre el conocido tema de Dámaso Figueredo.
“Estamos haciendo los arreglos de edición para llevarla a la pantalla. Estos especiales me han ayudado abrir muchas puertas, en dónde he aprendido mucho de los compañeros que voy conociendo en el mundo artístico”, aseveró.
Estima que piensa involucrarse más en el arte de la pintura, a través de la formación en el Taller del artista plástico Amílcar Alejo, quien es pariente del cultor. “Estoy en el municipio Tinaco trabajan do para la cultura y por la cultura”, aseveró.
DEJANDO HUELLA EN LAS ESCUELAS
Domingo señala con alegría y la picardía de la satisfacción, que la educación le ha permitido ensanchar sus experiencias y cono cimientos, además de compartirlos con los niños y jóvenes escolares, “que son entusiastas en aprender oficios del arte venezolano y cojedeño”.
En este momento el cultor se encuentra en comisión de servicio por el Instituto de Cultura, en la Escuela Primaria Bolivariana Tinaco, ubicada en la comunidad de Corozal, donde ofrece sus talentos a las nuevas generaciones.
“Estar en la escuela me ha brindado una experiencia muy bonita y gratifican te, dándome la oportunidad de entregar mi arte que es la talla de madera a los niños y niñas”, destacó.
Arte que le ha enseñado a los jóvenes con materiales como el biscocho de yeso, señalando que además han aprendido los fundamentos de la talla, el dibujo y su técnica, así como la talla de tapara.
“Este año 2025 me llamaron para apoyar el área de cultura en la Escuela Primaria Bolivariana Tinaco, junto con otros compañeros de la cultura y los docentes, quienes se han mostrado receptivos con respeto y cariño hacia mi persona, llevándonos a trabajar todos de la mano”, mencionó.
Una vida ligada al arte
Domingo Alberto Aponte Osorio, nació 19 de enero de 1968 en la ciudad de Caracas, en la maternidad “Concesión Palacio”, hijo de Alejandrina Osorio de Aponte, oriunda del estado Aragua. Aponte, se crió en la comunidad de El Valle, cursando sus primeros estudios en la Escuela “Dr. Guillermo Delgado Palacio”, espacios en los que aprendió los bailes culturales y populares para la época. Luego de unos años su madre se traslada al estado Miranda, a Charallave, en donde en el vivir de la vida se sumó al mundo de las cofradías de cargadores de santos en la Semana Santa. Y cargó a todos los santos hasta llegar hasta el más alto rango, el Santo Sepulcro. De esa época señaló, que aún es devoto de Jesús atado a la columna, a quien le pagó promesa por muchos años. Luego de poco tiempo se sumó a la actuación de obras teatrales, participando en el vía crucis viviente de Charallave. Desde el 2008 que se residencia por completo El teatro popular es otra de las pasiones de Domingo, quien además de enseñarlo en las escuelas, ha participado en los conocidos vía crucis vivientes de Tinaco. en Cojedes, ha hecho su vida en el municipio Tinaco. En el año 2021 cuando inicia la pandemia, se encontraba estudiando, ya que en sus tiempos de juventud no pudo hacerlo por responsabilidades familiares. “El trabajo del tallado, es mi proyecto de grado en mis estudios universitarios, de los cuales estaré presentando mi defensa de proyecto próximamente”, aseguró Aponte Osorio. Entre sus recuerdos, atesora el haber acompañado al artesano y cultor popular Demetrio Silva, a recibir su Doctorado Honoris Causa. “Acompañar al doctor Demetrio Silva, un gran cultor polifacético del estado Cojedes, fue un honor para mí “, señaló. “Fui honrado al ser su acompañante, al ser una persona la cual admiro y respeto. Un gran señor, una eminencia, un gran cultor, muy humilde y con mucho conocimiento que darle a la vida”, puntualizó.

