ARGIMIRO MELÉNDEZ
RNCC / FOTO CORTESÍA

Educere es un término latino que significa “extraer de dentro hacia fuera” o “hacer salir”, representando un enfoque educativo centrado en el desarrollo de las potencialidades internas del estudiante, en contraposición a educare (instruir o moldear). Ella, define una educación activa donde el docente guía y el educando es protagonista de su aprendizaje. La diferencia con Educare es que mientras educare implica una visión más directiva (alimentar, criar), educere se enfoca en la liberación y el crecimiento personal, equilibrando la formación técnica con la guía humana. Asimismo, dicho concepto se utiliza para promover pedagogías activas, la innovación educativa y la formación de líderes.

Esta conceptualización inicial, la considero muy necesaria para encarar la perspectiva docente que requieren todos los seminarios que soportan y son base de las mallas curriculares de los programas nacionales de formación muy especialmente los de Metodología de la Investigación.

Es sorprendente observar como los estudiantes llegan al extremo de casi sucumbir, ante la dificultad de expresar todo un cúmulo de experiencias y conocimientos sobre el tema de su investigación, la que ellos mismos proponen, porque les llama poderosamente la atención y cumplir con sus Trabajos Especiales de Grado (TEG), y optar al título que la universidad otorga y sinceramente creo que es allí donde está el meollo y donde el docente de Metodología de la Investigación debe jugar un papel preponderante, brillar, resplandecer o emitir luces intensamente para que mediante el enfoque de educere, los estudiantes superen su escollo.

Por otro lado, el rol de tutor viene y tiene que subsanar muchos de los entuertos que se producen en los salones de clase ante la no comprensión de los estudiantes, durante el desarrollo y aprendizaje de la metodología, y por supuesto, muy frecuentemente, recomienda rehacer el rumbo inicial de la investigación del estudiante, quien termina también, insatisfecho porque la producción final no fue completamente de su agrado. Pero, se graduó. Por lo tanto, el problema del manejo de la metodología no se resolvió, sino que se superó y sigue vacilante.

Estás líneas pretenden más que las divagaciones de un docente, convertirse en un espacio de intercambio reflexivo entre nosotros los aludidos para encontrar los caminos que nos lleven a seguir mejorando nuestro ejercicio docente en el manejo del tema Metodología de la Investigación.

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