Tras las labores de mantenimiento y dragado del río Tinaquillo, se dejó un importante montículo de tierra acumulado justo debajo de uno de los puentes
DALISVE DURÁN
RNCC / FOTOS CORTESÍA
Lo que inició como una buena noticia para los habitantes del sector Los Apamates y sus adyacencias, hoy se ha convertido en una preocupación latente ante la proximidad de la temporada de lluvias. Vecinos de la zona denunciaron que, tras las labores de mantenimiento y dragado del río Tinaquillo, se dejó un importante montículo de tierra acumulado justo debajo de uno de los puentes, lo que actúa como un dique artificial que pone en riesgo a la comunidad.
A pesar de que los trabajos de limpieza fueron vistos con buenos ojos en un principio, los residentes aseguran que la obra quedó inconclusa. El sedimento acumulado impide el flujo natural del cauce, lo que podría generar un desbordamiento cuando el nivel del agua suba con las primeras precipitaciones del «invierno».
«Hicieron el dragado, pero el trabajo quedó a medias. Si ese montículo de tierra no se retira, el puente se convertirá en un embudo y el agua se meterá en nuestras casas», alertó uno de los voceros vecinales. La problemática no es solo de infraestructura, sino también de salud pública.
Los denunciantes señalaron la existencia de un bote de aguas residuales que cae directamente al río Tinaquillo. Este foco de contaminación no solo afecta a los residentes cercanos, sino que tiene un impacto aguas abajo.

Según explicaron los habitantes, estas aguas desembocan en el río La Guama, uno de los principales balnearios de la región y destino predilecto de propios y turistas durante las temporadas vacacionales. La contaminación del Tinaquillo pone en jaque la aptitud recreacional de estos espacios naturales.
Ante esta situación, el Poder Popular organizado hace un llamado urgente al gobernador de Cojedes, Alberto Galíndez, y al alcalde de Tinaquillo, Lizardo Rojas, para que coordinen esfuerzos y ejecuten las medidas ambientales pertinentes como el retiro inmediato del sedimento bajo el puente, reparación de la tubería de aguas servidas para frenar el vertido contaminante y culminación del plan de mantenimiento preventivo antes del inicio de las lluvias, asegurando que una respuesta oportuna servirá para evitar «males peores».

