Entre parrandas y aguinaldos, personal de las instituciones educativas y entes gubernamentales participaron en la tradicional misa del gallo
YOEL RIVAS SEQUERA
RNCC / FOTOS CHRISTIAM SEQUERA
Miles de cojedeños se dieron cita este lunes 1° de diciembre a las 5 de la mañana en las iglesias del estado Cojedes, y en espacios abiertos de distintas localidades, para participar en la tradicional misa del gallo, una celebración eucarística que anuncia la preparación para recibir al Niño dios.
Entre parrandas y aguinaldos, el personal y estudiantes de las instituciones educativas en los nueve municipios, además de los entes gubernamentales, organizaron la misa con cánticos y la alegría de la temporada que rememora el nacimiento del niño Jesús, en una celebración cargada de fe, esperanza y amor.
En los espacios del gimnasio José Tadeo Managas, de San Carlos, la misa estuvo presidida por el padre José Luis Nava, quien durante la homilía pidió a los asistentes prepararse para dejar nacer a Jesús en su corazón.
Entre las autoridades presentes, estuvo la profesora Petra Nervo, directora regional del Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa.

“Estamos a la espera del Niño Dios, pedimos que siga llenando de amor nuestro corazón y que todos abrazados juntos y juntas podamos seguir ayudando a nuestros niños y niñas, y quiero pedir por la vocación de nuestros maestros y maestras”, señaló Nervo al elevar su petición.
A su vez, en la Catedral Inmaculada Concepción de San Carlos, la misa celebrada a las 5:00 de la mañana, estuvo amenizada por el coro -ampliado- de la iglesia con la interpretación de aguinaldos para seguir la tradición venezolana, además presidida por el padre Mauricio Silva, quien destacó la importancia de vivir la alegría de la Navidad y al mismo tiempo a alejarnos de la indiferencia en el entendido de que el dolor ajeno también nos pertenece y como buenos cristianos debemos ayudar a quien sufre, al necesitado.
Silva destacó la importancia de mantener las tradiciones que se han transmitido de generación en generación, en tiempos de Navidad, como hacer el pesebre, las parrandas, el compartir en unidad familiar, agradeciendo a Dios y sembrando en hijos y nietos la esperanza por el nacimiento del Niño Jesús.
Al culminar la eucaristía, no podía faltar a la salida el café bien caliente con arepas dulces y un delicioso chocolate, como preludio a las Misas de Aguinaldo, que se llevan a cabo entre el 16 al 24 de diciembre.

