Varios países han empezado a sentir los efectos del conflicto, en un área vital para la producción de hidrocarburos y derivados
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En medio de la crisis energética que se desató tras los ataques militares en Oriente Medio, son cada vez más los países que buscan soluciones que hasta hace unos meses eran impensables, como reemplazar el crudo del Golfo Pérsico por el procedente de Rusia.
“Tailandia será uno de los países que iniciarán ahora negociaciones con Rusia sobre la compra de petróleo crudo. (…) El Gobierno está negociando urgentemente la compra de más petróleo fuera de la región del golfo Pérsico para compensar el posible déficit”, declaró el vice primer ministro del país, Phiphat Ratchakitprakarn.
El titular precisó que el conflicto en Oriente Medio amenaza los suministros de petróleo del golfo Pérsico a Tailandia, que representan alrededor de la mitad de sus importaciones.
En la actualidad, enfatizó, el país asiático cuenta con reservas de petróleo crudo suficientes para procesar productos petrolíferos durante 98 días.
En esa misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, exigió a la Unión Europea suspender las sanciones contra el petróleo ruso, y dejar de “bailar al son” del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Szijjártó afirmó que el gobierno estadounidense anunció la suspensión de las sanciones, para permitir que el crudo ruso llegue por vía marítima al mercado global. “Nosotros exigimos que Bruselas también suspenda las sanciones al petróleo ruso y no ceda al chantaje de Zelenski”, declaró el canciller.
El diplomático húngaro argumentó que el conflicto en Asia occidental dificulta el transporte de crudo a través del golfo Pérsico, además de generar déficit y aumentar los precios mundiales.
“Europa sufre no solo por la inestabilidad del petróleo árabe, sino también por la prohibición al crudo ruso”, subrayó.
Szijjártó informó que, si el pe tróleo ruso regresa al mercado europeo, los precios disminuirían significativamente.
Del mismo modo, India comenzó a comprar gas licuado de petróleo a Argentina para asegurar el abastecimiento interno. El país asiático, el más poblado del mundo desde 2023, cuenta con reservas de este combustible para apenas diez días, lo que llevó al gobierno de Narendra Modi a buscar proveedores de emergencia en distintos mercados.
El gas licuado de petróleo —utilizado principalmente para cocinar y calefaccionar— es una fuente energética clave en India. Las empresas estatales del país pagan primas de entre 350 y 400 dólares por tonelada por encima del precio de referencia para garantizar el suministro.
Esta medida refleja cómo la urgencia energética puede modificar rutas comerciales que normalmente no resultarían competitivas por la distancia.

