Las instalaciones de Ediagro, en Fundación La Salle se convirtieron en un laboratorio vivo para 46 estudiantes del Ciclo Diversificado Juan Pablo II
ROSÁNGEL BELLO (P. FUNDACITE)
RNCC / FOTOS FUNDACITE COJEDES
En el marco de la Ruta Científica juvenil, las instalaciones de Ediagro en Fundación La Salle se convirtieron en un laboratorio vivo para 46 estudiantes del Ciclo Diversificado Juan Pablo II de San Carlos.
La Ruta Científica Juvenil, diseñada para despertar vocaciones técnicas y científicas, permitió a un grupo entre 15 y 16 años a sumergirse en un recorrido multidisciplinario que abarcó desde el estudio de la vida microscópica hasta los vestigios del pasado ancestral de la región.
El recorrido no fue una simple charla teórica; fue una experiencia sensorial y técnica donde los estudiantes interactuaron con especialistas en cinco áreas críticas.
En el área de Entomología, los participantes conocieron de cerca el mundo de los insectos, comprendiendo su rol vital en los ecosistemas y su impacto en la producción agrícola sostenible.
Al conocer el área de Edafología, el estudio de los suelos permitió a los jóvenes analizar la composición de la tierra llanera, entendiendo la importancia de la conservación de nutrientes para la soberanía alimentaria.
Bajo el microscopio, los estudiantes observaron las enfermedades que afectan a las plantas, aprendiendo técnicas de diagnóstico para proteger los cultivos locales en el laboratorio de Fitopatología.
La ruta también ofreció una ventana al tiempo. En las estaciones de Paleontología, Arqueología y Antropologia los jóvenes exploraron la riqueza fósil y los res tos materiales que cuentan la historia de los primeros habitantes de las tierras cojedeñas.

Esta perspectiva integral busca que la juventud no solo mire hacia la tecnología del futuro, sino que comprenda y respete el patrimonio histórico y natural que sustenta su identidad.
Representantes de las instituciones involucradas señalaron que este tipo de encuentros entre la academia y la educación media son fundamentales para garantizar el relevo generacional en áreas estratégicas del desarrollo regional
Al finalizar las jornadas, los participantes del C.D. Juan Pablo II regresaron a sus aulas con una visión renovada del potencial científico que alberga la región.

