Millones de personas están bajo alerta por una ola de calor en el sur de Estados Unidos, mientras en Chile se profundizan las lluvias

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RNCC / FOTO CORTESÍA

Más de 70 millones de personas están bajo alerta por una ola de calor en el sur de Estados Unidos, que afecta especialmente a Florida y a estados fronterizos con México. Los récords de temperaturas pueden ascender hasta los 46 grados centígrados, informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

La ola de calor rompió o igualó este lunes y durante el fin de semana récords de temperatura para esta época del año en ciudades como Miami y Fort Lauderdale en el estado de la Florida; Laredo, Borger y el aeropuerto de Austin en Texas; Atlanta en Georgia; Raleigh en Carolina del Norte; Memphis en Tennessee, y Charlotte en Carolina del Norte.

El NWS avisó que, a medida que la ola de calor de mediados de verano continúa en el sur y el sureste de Estados Unidos, se esperan más días con temperaturas máximas cercanas a los 100 grados Fahrenheit, entre 38 y 40 centígrados, e índice de calor de 46 centígrados.

Según el pronóstico del NWS, el fenómeno avanza hacia el suroeste de Estados Unidos, por lo que esta región comienza a calentarse con temperaturas que oscilan entre los 38 y 43 grados centígrados. Por ello, emitió alertas de calor extremo para Nevada, Arizona y California.

El NWS aconsejó a los residentes seguir las recomendaciones de seguridad ante el calor, limitar la actividad al aire libre, mantener una hidratación adecuada, asegurar el acceso a aire acondicionado o centros de enfriamiento, y cuidar a amigos, vecinos y familiares vulnerables.

Entretanto, al sur de continente, la región de Antofagasta, en Chile, fue declarada por la Dirección Meteorológica como zona de prevención climática tras las intensas lluvias registradas en los últimos días, las cuales dejaron un fallecido y daños en 10 regiones.

El temporal provocó además cerca de dos mil evacuados y el traslado de 540 internos desde un recinto penitenciario, debido a la activación de quebradas y deslizamientos de tierra, según el reporte oficial de las autoridades.

Las precipitaciones se originaron por una masa de aire frío desprendida de la corriente principal de viento, lo que generó derrumbes, crecidas de ríos e inundaciones en comunidades de la zona. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó que los efectos también alcanzaron a las regiones de Arica y Parinacota y Coquimbo, donde se contabilizaron siete damnificados y 244 personas albergadas.

La directora de Senapred, Alicia Cebrián, confirmó el fallecimiento de un conductor en Antofagasta producto de un deslave.

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