Este viernes, en un ambiente de fraternidad y bajo la visión compartida de la “Patria Grande”, la Jefa de Estado recibió en el Palacio de Miraflores, al presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro
OIR-COJEDES MPPCI
RNCC / FOTOS PRENSA PRESIDENCIALEste viernes, en un ambiente de fraternidad y bajo la visión compartida de la “Patria Grande”, la Presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, recibió en el Palacio de Miraflores, al presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro.
Tras los encuentros bilaterales y la jornada de trabajo de los equipos binacionales, la Jefa de Estado resaltó en primer lugar el éxito de la tercera reunión de la Comisión de Vecindad e Integración.
Esta instancia estratégica ha consolidado siete áreas fundamentales de cooperación que incluyen asuntos fronterizos, migratorios, educación, comercio, medio ambiente, salud y defensa, reafirmando el compromiso de ambas naciones por una integración estructural y permanente.
Durante su intervención, la mandataria nacional vinculó este esfuerzo con el legado histórico del Libertador, subrayando que la unión es la única vía para la soberanía regional.
“Recordando a nuestro padre el Libertador Simón Bolívar, quien en Angostura, en 1819, dijo que era una obligación la unidad de nuestros pueblos para ser libres y que era una necesidad ser fuertes para ser respetados”, subrayó Rodríguez, señalando que la hoja de ruta actual busca precisamente abonar ese camino de unidad.
Como punto relevante, la Jefa de Estado informó que la interconexión eléctrica para el occidente de Venezuela “está ya a un paso”, destacando que este proyecto es prioritario para esa región del país.
Explicó que esta región se ha visto afectada por la desinversión en el Sistema Eléctrico Nacional producto de las sanciones, las cuales han impedido directamente el mantenimiento y la provisión de repuestos necesarios para su funcionamiento adecuado.
Asimismo, la mandataria nacional anunció el avance de la interconexión gasífera binacional con Colombia, una alianza estratégica que no solo permitirá llevar gas al vecino país, sino que proyecta a ambas naciones para exportar energía conjuntamente a otros países. Esta cooperación en materia de hidrocarburos busca potenciar las capacidades de la región y consolidar un esquema de intercambio energético sólido y de alcance internacional.
“La interconexión eléctrica está ya a un paso y también la interconexión gasífera donde nosotros podamos no solamente llevar gas a Colombia, sino que podamos conjuntamente exportar gas a otros países”, explicó.
Del mismo modo, Rodríguez propuso formalmente un plan de sustitución de importaciones binacional.
“No tiene sentido mirar hacia otras latitudes lo que podemos conseguir en nuestros territorios”, comentó Rodríguez, explicando que el objetivo es que ambos países prioricen el consumo de productos elaborados en la región para fortalecer el aparato productivo local y reducir la dependencia de mercados transcontinentales.
Esta estrategia busca reconectar las potencialidades industriales de ambos sectores para generar un crecimiento mutuo y sostenible, visualizando la economía desde una perspectiva de hermandad.
“Un solo pueblo que se reconecta y se reencuentra para el intercambio y el desarrollo” afirmó, destacando que el comercio binacional alcanza los 1.200 millones de dólares a pesar del bloqueo.
Establecerán mecanismos conjuntos contra el crimen transnacional
La mandataria nacional también anunció que ambas naciones han dado un paso decisivo para intensificar la lucha contra las bandas criminales y los grupos de delincuencia transnacional que operan en la región. “Nos hemos planteado ambos países la elaboración, para lo que corresponde al territorio de Colombia y al territorio de Venezuela, de planes militares pero también el establecimiento inmediato de mecanismos para compartir información y para el desarrollo de inteligencia. Son mecanismos que deben entrar en vigencia inmediata. Que sepan los grupos del narcotráfico, grupos que están inmiscuidos en el contrabando de combustible y otro tipo de contrabando que estamos dando pasos firmes para el combate a estos delitos”, detalló Rodríguez. Adicionalmente, señaló que se han acordado planes socioeconómicos conjuntos para atender a las poblaciones más vulnerables de la zona fronteriza, quienes han sido directamente afectadas por la acción delictiva. Igualmente, la mandataria nacional agradeció la colaboración del gobierno del presidente Petro para combatir los grupos violentos y delictivos. A juicio de Rodríguez, la seriedad y profesionalismo con los que los organismos de seguridad de ambas naciones abordarán esta tarea garantizan el éxito de estas importantes acciones conjuntas
Petro: Proyectar la unión regional como potencia mundial
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, propuso retomar el ideal bolivariano para consolidar una integración profunda entre ambas naciones, tras su encuentro oficial con la Presidenta Rodríguez.
El mandatario colombiano destacó que el proyecto de la “patria grande” debe restablecerse bajo nuevas formas en este siglo XXI para transformar a la región en un bloque influyente.
Petro aseguró que este tipo de confederación permitiría a los países vecinos convertirse en una de las naciones más fuertes y poderosas del mundo, manteniendo siempre el respeto por la diversidad y las autonomías de cada estado.
Durante su intervención, el Jefe de Estado colombiano resaltó el valor simbólico y estratégico de la unión binacional al calificar a la región como el centro neurálgico del planeta.
“Somos el corazón del mundo. En la medida que nos dividimos, partimos el corazón del mundo y en la medida en que nos unimos, restablecemos el corazón del mundo”, afirmó.

Para Petro, la unidad no solo representa un beneficio político, sino la recuperación de una historia común que une a dos pueblos con culturas compartidas y una identidad indisoluble.
En materia de seguridad, el mandatario neogranadino enfatizó la necesidad de configurar un esfuerzo común coordinado para liberar a las comunidades de la frontera de las mafias dedicadas al tráfico de cocaína, la extracción de oro ilícito y la trata de personas, siendo enfático al declarar que “la frontera no puede ser de nadie más que de los pueblos”, refiriéndose a la soberanía que deben ejercer los ciudadanos colombianos y venezolanos sobre su territorio.

