El Canciller venezolano abordó ante la Celac, los desafíos que enfrenta la región ante la alarmante militarización del mar Caribe{
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RNCC / FOTO PRENSA PRESIDENCIAL
“Tenemos una responsabilidad muy grande con la humanidad cuando se viven momentos difíciles y complejos en la geopolítica mundial, cuando pareciera que la legalidad internacional es violada de manera sistemática por los poderosos, cuando vemos situaciones tan lamentables como el genocidio que ocurre en Palestina; debemos recurrir a la esencia y pensamiento de unidad, de latinoamericano y caribeño, y por supuesto al pensamiento bolivariano”, afirmó el Canciller de la República, Yván Gil, durante la reunión de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Nueva York.
Gil abordó los desafíos que enfrenta la región latinoamericana y caribeña ante la alarmante militarización del mar Caribe, «una amenaza a la zona de paz proclamada por esta comunidad en el año 2014 desde la República de Cuba” y destacó cómo este despliegue militar movido desde los Estados Unidos es una agresión a estos espacios.
Resaltó que el submarino nuclear no solo es una intimidación a la paz, la tranquilidad y la estabilidad de Venezuela, «sino que se convierte en una amenaza a la paz de toda la región», en la que un ataque a cualquiera de los países puede afectar a las naciones vecinas y la economía regional con una excusa basada en una gran mentira.
“Se ha utilizado el pretexto de combatir el tráfico ilícito de sustancias estupefacientes que salen de Sudamérica, en donde se ha acusado falsamente a Venezuela de ser un facilitador de estas rutas y por lo cual debe ser amenazada militarmente”, aseveró.
Asimismo, recordó que desde la sede de las Naciones Unidas la organización en sus 25 informes previos a este año, desde el 1.999, “ha declarado a Venezuela un territorio libre de cultivo ilícito, de producción de estupefacientes y un territorio que no juega un papel preponderante ante el lavado de activos provenientes del narcotráfico” y resaltó que el único papel que juega la nación es cumplir con “los compromisos asociados que se han asumido como comunidad internacional para el combate del narcotráfico”.

