El mandatario norteamericano, Donald Trump, reconoció ayer las primeras bajas estadounidenses en el conflicto contra Irán
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Los enormes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel continúan golpeando Teherán y otras ciudades mientras la institucionalidad religiosa y civil iraní reflexiona sobre su futuro, sin dejar de lanzar misiles avanzados y drones de ataque por toda la región.
La capital persa fue sacudida en numerosas ocasiones el domingo tras una serie de ataques que afectaron a varios barrios, con el ejército israelí afirmando que los centros militares estaban entre los objetivos. Las autoridades iraníes se han abstenido en gran medida de hablar sobre los impactos de misiles, y la conectividad a internet permaneció casi completamente bloqueada durante un segundo día.
Tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, y de altos mandos en Teherán al inicio de la guerra el sábado, las autoridades superiores restantes de la República Islámica enfatizan que el establecimiento teocrático tiene un camino claro a seguir basado en sus propios mecanismos internos.
Entretanto, las represalias contra objetivos occidentales en la región han sido continuos, con ataques confirmados en al menos seis países vecinos: Bahrein, Qatar, Irak, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y por supuesto, Israel.
Teherán afirmó repetidamente que no desea atacar a sus vecinos, pero considera las bases estadounidenses en esos países como “territorio estadounidense”.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) aseguró que la base naval estadounidense Al Salem, en Kuwait, “quedó completamente fuera de combate”, y tres instalaciones de la infraestructura naval de Estados Unidos en la base de Mohammed Al-Ahmad también fueron destruidas.
La base naval estadounidense en Mina Salman de Baréin también fue alcanzada por cuatro drones, “lo que causó graves daños a sus centros de mando y apoyo”, aseguró Teherán.
“La base militar estadounidense en Baréin fue atacada con dos misiles balísticos y otras bases estadounidenses en la región sufrieron repetidos ataques, lo que ha provocado hasta ahora la muerte o heridas a 560 soldados estadounidenses”, reza el comunicado de la Guardia Revolucionaria.
Además, en videos y fotografías publicados en redes sociales por medios locales y testigos del incidente, se ve la base aérea estadounidense en la ciudad de Erbil, ubicada en la región semiautónoma del Kurdistán, al noreste de Irak, arder en llamas y una columna inmensa de humo elevarse desde el lugar.
Más tarde, varios misiles iraníes penetraron las defensas israelíes, impactando en las ciudades de Tel Aviv y Jerusalén, entre otras regiones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha admitido que, tras la agresión masiva iniciada el 28 de febrero por su país e Israel contra Irán, esperan sufrir más bajas.
“Esperamos bajas con algo como esto”, declaró el inquilino de la Casa Blanca. “Tenemos tres, pero esperamos bajas, pero al final será un gran acuerdo para el mundo”, añadió, sin brindar más detalles al respecto.
Asimismo, de los tres o cuatro días iniciales, alargó las estimaciones sobre las hostilidades, “calculamos que serían aproximadamente cuatro semanas”, señaló.

