Una fuente militar afgana aseguró que han capturado 20 puestos fronterizos en represalia a incursiones pakistaníes
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Afganistán lanzó ayer una serie de ataques contra posiciones militares paquistaníes a lo largo de su frontera, en respuesta a los ataques aéreos paquistaníes la semana pasada, según las autoridades talibanes, mientras Pakistán afirma que sus fuerzas han respondido.
La oficina de medios del cuerpo militar afgano en el este declaró en un comunicado que “intensos enfrentamientos” comenzaron a última hora del jueves “en respuesta a los recientes ataques aéreos llevados a cabo por las fuerzas paquistaníes en las provincias de Nangarhar y Paktia”.
“En respuesta a repetidas provocaciones y violaciones por parte de los círculos militares paquistaníes, se han lanzado operaciones ofensivas a gran escala contra posiciones e instalaciones militares paquistaníes a lo largo de la Línea Durand”, escribió el portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid,.
La frontera de los países, de 2.611 kilómetros, se conoce como la Línea Durand, que Afganistán no ha reconocido formalmente. Una fuente militar afgana dijo a Al Jazeera que 10 soldados paquistaníes murieron y que al menos 20 puestos militares pakistaníes fueron tomados durante la operación.
Los enfrentamientos con fuerzas pakistaníes se registraron en las provincias de Nangarjar, Nuristán, Kunar, Jost, Paktia y Paktiká.
El Ministerio de Información y Radiodifusión de Pakistán informó que las tropas paquistaníes habían dado una “respuesta inmediata y eficaz” al fuego talibán en varios sectores de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.
“Las fuerzas del régimen talibán están siendo castigadas en los sectores de Chitral, Khyber, Mohmand, Kurram y Bajaur. Los primeros informes confirman numerosas bajas en el lado afgano con múltiples puestos y equipos destruidos”, dijo el ministerio.
El domingo, el ejército paquistaní llevó a cabo ataques a lo largo de la frontera con Afganistán, afirmando haber matado al menos a 70 combatientes. Afganistán rechazó la afirmación, alegando que se habían matado civiles, incluidas mujeres y niños.
Las relaciones entre los vecinos se han deteriorado en los últimos meses, con los pasos fronterizos terrestres prácticamente cerrados desde que los combates mortales de octubre mataron a más de 70 personas en ambos bandos.
Islamabad acusa a Afganistán de no actuar contra los grupos armados que llevan a cabo ataques en Pakistán, lo cual el gobierno talibán niega.
Las tensiones entre los países vecinos se agudizaron el año pasado a raíz de incidentes fronterizos y de una serie de explosiones, de las que ambas partes se acusaron mutuamente. En octubre, las partes acordaron un alto el fuego. El acuerdo se alcanzó tras negociaciones en Doha con la mediación de Catar y Turquía.

