El panorama electoral refleja un alto nivel de incertidumbre, lo que convierte la campaña en un desafío para los candidatos
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
Menos del 1% de intención de voto concentra la mayoría de los candidatos a la presidencia de Perú, según los últimos sondeos difundidos este lunes, de cara a las elecciones propuestas para el 12 de abril del presente año.
De los 36 postulantes en carrera, al menos 24 enfrentan un panorama adverso: gran parte de los electores asegura que votará en blanco, anulará su sufragio o aún no ha tomado una decisión definitiva.
El escenario se complica aún más porque 16 aspirantes no alcanzan ni el 0,5% de respaldo popular, lo que refleja una marcada dispersión en las preferencias. En conjunto, el 42,5% del electorado permanece indeciso, lo que convierte la campaña en un reto para todos los contendientes.
El sondeo realizado por Datum Internacional tomó como muestra a 1.200 personas en todo el país, entre el 30 de enero y el 3 de febrero. Según la ficha técnica, los resultados difundidos cuentan con un margen de error de 2,8% y un nivel de confianza del 95%.
De acuerdo con los resultados, el exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, lidera la intención de voto con 11,9% de las preferencias.
En segundo lugar figura la ultraderechista Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, con un 9,2 por ciento de apoyo. Más atrás aparecen el empresario César Acuña, de Alianza para el Progreso, con 3,8%, y el ingeniero Mario Vizcarra, hermano del expresidente Martín Vizcarra y representante de Perú Primero, con 3,6%.
El panorama electoral refleja un alto nivel de incertidumbre, lo que convierte la campaña en un desafío para los candidatos que buscan consolidar respaldo en las semanas previas a la jornada de votación, que se llevará a cabo en un ambiente signado por una profunda crisis política que ha incluido dos destituciones presidenciales en la Legislatura, un enorme descrédito del Congreso y la inhabilitación de un ingente número de candidaturas electorales.
El escenario se asemeja al de 2021, año en el que candidatos tan disímiles como Jonhny Lescano, George Forsyth o el propio Castillo pasaron de ser desconocidos a situarse con opciones de segunda vuelta en un corto lapso de tiempo. Este fenómeno comienza a ser una constante de la política peruana -el propio Alberto Fujimori era un desconocido hasta pocas semanas antes de la elección en la que venció a Mario Vargas Llosa, en 1990.
Aunque el 1° de enero inició formalmente la campaña a las elecciones generales, kas diversas listas apenas empezaron la semana pasada a presentar sus candidatos presidenciales, senadores y diputados en distintos lugares del país.
El 13 de marzo es la fecha límite para resolver las apelaciones contra las impugnaciones y exclusiones, y el 11 de abril es el plazo final para la exclusión de candidatos por razones de situación jurídica, lo cual genera un escenario de incertidumbre y desconfianza con el proceso electoral.

