Se trata de la Cruz de mampostería ubicada en la avenida Bolívar de Tinaquillo, monumento que fue inaugurado un 3 de mayo de 1925 por iniciativa del presbítero Luis María Sucre y que fue elevado a Patrimonio Cultural del municipio
DALISVE DURÁN
RNCC / FOTOS CORTESÍA
Con gran regocijo y devoción, las comunidades de La Cruz, Punta de Mata y Banco Obrero, celebraron este sábado, el centenario del levantamiento de la Cruz de mampostería ubicada en la avenida Bolívar de Tinaquillo, monumento que fue inaugurado el 3 de mayo de 1925 por iniciativa del Presbítero Luis María Sucre, cura párroco de la época.
La ceremonia religiosa estuvo a cargo del padre Rafael Silva, párroco del municipio Lima Blanco y nativo de la comunidad, quien destacó que la fiesta de la Santísima Cruz tiene una significación especial por cuanto la «Cruz no solo es símbolo de sufrimiento y dolor, sino también de redención, alegría, paz y gozo».

El sacerdote explicó que para la comunidad de Tinaquillo es una arraigada costumbre «vestir la Cruz», es decir adornarla con flores y papeles de colores.
«El campesino coloca la Cruz en el campo, donde está la siembra para pedir abundancia de cosecha y frutos, también en el patio de la casa para pedir a Dios que aleje lo malo, las enfermedades y traiga abundancia de bendiciones», dijo el sacerdote.

De igual manera, refirió que en la vida cristiana y hogares venezolanos es una sana práctica bendecir con la señal de la Cruz, como expresión de fe y solicitud de protección.
SÍMBOLO DE CREENCIA Y ESPIRITUALIDAD
Durante esta celebración religiosa, tanto el sacerdote como los fieles nativos del sector, rememoraron algunas creencias populares contados por sus ancestros, los cuales dieron origen a la Fundación de la Cruz. En primer lugar, sostuvieron que la construcción de la Cruz se remonta a la época de la colonización española y revela el paso de los monjes capuchinos en su misión evangelizadora por estos pueblos. Otras versiones apuntan, a que el levantamiento de la Cruz tuvo como propósito alejar los malos augurios y tragedias que se le atañen a algunas figuras de leyenda como la llorona, el carretón, la lleva y trae y la bola de fuego, cuya presencia se hacía sentir justo en esta calle de intersección que conduce hacia el cementerio.
CRUZMAYEROS ACOMPAÑARON CON CANTOS A LA CRUZ
Culminada la ceremonia religiosa, los cantadores de velorio o cruzmayeros, pupilos del fallecido Félix Vera del Taller de Tradiciones Tinaquillo: Andrés Calderón, Luis Veli, Pedro Castillo, Rafael Monsalve, Andres Guillermo y Carlos Raúl Soria, dedicaron cantos en tres voces para honrar a la Santísima Cruz junto a devotos de esta tradición, quienes acompañaron las décimas y rezos. Como es la costumbre en esta celebración, la comunidad organizada también compartió un refrigerio a base de chicha, chocolate, café y galletas.
Seguidamente, la Fundación Sociedad Amigos de Tinaquillo (Fundasocamti), integrada por un grupo de intelectuales de la ciudad, entre ellos el antropólogo Argenis Agüero, apoyaron esta celebración histórica devocional y patrimonial, haciendo entrega de reconocimientos a personajes de la comunidad y cultores, que han contribuido a la conservación del Monumento de la cruz y la tradición, como parte de la identidad y diversidad cultural del municipio. Entre los homenajeados estuvieron la señora Marina Quintana, custodia de la Cruz luego de morir su padre Demecio Quintana, y una descendiente del maestro albañil, Ricardo Rincón Díaz.
Este año, la Cámara Municipal de Tinaquillo, declaró como Patrimonio Cultural del municipio este monumento, conocido como la Cruz de Mampostería, que a su vez da nombre a este populoso sector, en celebración de los 100 años de su creación.


