Organización Meteorológica Mundial llama a realizar pronósticos regionales y nacionales adaptados a cada realidad
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estableció que la intensidad del fenómeno El Niño no determina por sí sola la gravedad de sus consecuencias en un país en específico, ya que sus efectos varían según la región y la época del año; y también se fortalecen o debilitan a partir de factores climáticos en los océanos Índico y Atlántico.
Ante esto, se deben realizar pronósticos regionales y nacionales que abarquen las características únicas de cada territorio, para determinar cuáles territorios enfrentan mayores riesgos.
La prioridad ahora, según la organización, es convertir el pronóstico en acción temprana. Aunque no todos los países experimentarán las mismas consecuencias, conocer con meses de anticipación sobre el fortalecimiento progresivo de un fenómeno de esta magnitud ofrece una oportunidad crucial para reducir las pérdidas humanas y económicas antes de que sus efectos más severos se materialicen.
De la misma manera, advirtieron desde el organismo multinacional sobre una mayor probabilidad de temperaturas superiores a la media en prácticamente todo el mundo, esto a partir de modelos predictivos para el período comprendido entre septiembre y noviembre del presente año. A estas temperaturas le siguen precipitaciones fuertes.
El especialista en Cambio Climático, Edur Machado, recordó que en la actualidad el fenómeno El Niño constituye un evento extremo vinculado al calentamiento acelerado del planeta, consecuencia directa de las emisiones de gases de efecto invernadero y de actividades humanas como la deforestación, la ganadería intensiva, la agricultura de monocultivos y el uso de fertilizantes nitrogenados y gases fluorados en la industria.
Machado señaló que actualmente las emisiones rondan los 57 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero, lo que genera un fuerte impacto en el ciclo climático global, lo que afecta ecosistemas, océanos, economía y salud humana.
En ese sentido, indicó que el fenómeno El Niño tendrá un gran impacto en diversas zonas de Suramérica, estimándose la ocurrencia de intensas lluvias, precipitaciones y posibles inundaciones en algunos territorios, mientras que en el norte de la región, lo que incluye a Venezuela, se prevén olas de calor extremas, incremento de las temperaturas y sequías.
Estos efectos tienen consecuencias directas, como la evaporación acelerada producto del calor, que reduce los caudales de los ríos y compromete el suministro de agua potable y electricidad en los embalses.

