La tensión bilateral escala tras la expulsión de representantes españoles de Israel
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, acusó al Gobierno de Israel de seguir “empecinado en una guerra que no es buena para nadie” tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que calificó de “muy frágil” y “abiertamente” amenazado.
Albares afirmó que hay “muchas personas interesadas no ya en que esas negociaciones en Islamabad no lleguen a ningún puerto, sino en que ni siquiera se sienten a negociar”, en alusión al proceso diplomático que terminó la madrugada de este domingo entre Teherán y Washington sin que las partes llegaran a un acuerdo.
Cuando le preguntaron si se refería al Gobierno de Benjamín Netanyahu, Albares señaló que, en el momento en el que “toda la humanidad respiraba aliviada” por el alto el fuego, “claramente el Gobierno de Israel seguía empecinado en una guerra que no es buena para nadie”.
El canciller advirtió, además, de la fragilidad de la tregua, indicando que “lo estamos viendo con los ataques de Israel al Líbano”.
España fue uno de los primeros países europeos en denunciar el “genocidio” que Israel estaba llevando a cabo en la Franja de Gaza y su Gobierno se ha pronunciado en numerosas ocasiones a favor de la paz y en contra de lo que considera crímenes de guerra cometidos por el Estado de Israel.
El pasado miércoles, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, condenó el ataque israelí sobre el Líbano, denunciando como “intolerable” el “desprecio por la vida y el derecho internacional” de Netanyahu.


