El proceso de transición entre el Gobierno entrante y el saliente está entrampado, en medio de acusaciones mutuas
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
A dos semanas de la segunda vuelta presidencial, y a un mes de la toma de posesión en Colombia, el proceso de transición entre el Gobierno entrante y el saliente está entrampado, en medio de acusaciones mutuas entre el candidato electo, Abelardo De la Espriella, y el mandatario saliente, Gustavo Petro.
Las tensiones aparecieron incluso antes de que se conocieron los resultados de la segunda vuelta electoral, realizada el pasado 21 de junio. Mientras aún se realizaba el conteo preliminar, Petro acusó al abanderado de Defensores de la Patria de haber cometido presunto fraude a través del ‘hackeo’ del software electoral, por lo ha advertido que presentará las pruebas ante la justicia.
Del mismo modo, el candidato izquierdista, Iván Cepeda —que reconoció los resultados electorales—, ha llamado a la población a desobediencia civil, ante las supuestas amenazas que conllevaría el Gobierno del conservador para la soberanía del país, el respeto de la Constitución y las reformas sociales.
Por su parte, De la Espriella ha señalado que existen supuestas inconsistencias e irregularidades en los manejos del dinero público durante la Administración del líder del Pacto Histórico, por lo que decidió ponerle fin, unilateralmente, al proceso de empalme o transición que tradicionalmente realizan las autoridades salientes y entrantes.
Las hostilidades llegaron al punto máximo y el presidente electo conservador instruyó a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, suspender “de manera inmediata el proceso de empalme con el Gobierno corrupto que termina su periodo”, informó.
Asimismo, manifestó que en las próximas horas le hablará al país, a través de sus plataformas sociales, “para explicarles a todos los colombianos las razones de esta decisión y las medidas que adoptaré de inmediato”.
En la misma línea de tensiones, ha dicho que propone la “obediencia constitucional” frente a la desobediencia civil, que cataloga como una puerta de entrada a “bloqueos y terrorismo urbano”.
Por su parte, Petro lanzó duros señalamientos contra el líder conservador de Defensores de la Patria: “Claro que mis declaraciones son graves, pero no irresponsables, están completamente probadas”, indicó.
En esa línea, el mandatario aseguró que el candidato del Pacto Histórico fue el verdadero ganador de los pasados comicios por voto popular.
“El triunfo de Abelardo se hizo con algoritmos desde California y los algoritmos los hicieron empresas de inteligencia privada de Israel”, aseveró.
Por ese motivo, adelantó que tanto la justicia colombiana como la estadounidense “tendrán todas las pruebas” de esa denuncia, argumentando que los presuntos delitos se cometieron en territorio de Estados Unidos.
El Consejo Nacional Electoral concluyó el escrutinio nacional y certificó formalmente el triunfo de De la Espriella, quien deberá asumir la Presidencia el 7 de agosto. No obstante, al tenor de las declaraciones de Petro y las persistentes denuncias de Cepeda, el panorama está lejos de esclarecerse a un mes del traspaso de poder.

