Washington y Teherán acordaron que ninguna de las partes dispare contra la otra durante este período

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RNCC / FOTO CORTESÍA

El gobernador de Teherán, capital de Irán, Mohammad Sadeq Motamediyan, anunció la plena preparación del Poder Ejecutivo, las Fuerzas Armadas, seguridad y los organismos de ayuda humanitaria para el desarrollo del funeral del líder mártir iraní Ayatolá Seyed Alí Jamenei, previsto para el 9 de julio.

“La provincia de Teherán se encuentra en el máximo nivel de seguridad y se han utilizado todos los recursos gubernamentales y públicos para celebrar la ceremonia de manera solemne y segura”, declaró.

La ceremonia fúnebre, que según previsiones congregará entre 15 y 20 millones de dolientes, inició el viernes con la presencia de delegaciones de diferentes países que se personaron en la capilla ardiente en el recinto de la Gran Mosalá, para expresar sus respetos al líder mártir.

Los actos continuaron este sábado y el domingo y luego una procesión fúnebre recorrerá Teherán el lunes. Posteriormente, se celebrarán rituales fúnebres en la ciudad santa de Qom, seguidos de ceremonias en Nayaf y Karbala, en Irak, antes de la inhumación en Mashad el 9 de julio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que se ha acordado que ninguna de las partes dispare contra la otra durante ese periodo.

Por su parte, desde Teherán aseguran que la República Islámica y su “pueblo valiente y paciente” buscarán “eternamente y con firmeza” llevar ante la Justicia a los “criminales” estadounidenses e israelíes ante “la pérdida de su imán y sabio líder”.

Medios iraníes difunden imágenes aéreas de la multitud presente en una mezquita de Teherán para despedir y orar por el difunto líder supremo. En la ceremonia de despedida del fallecido líder supremo iraní Alí Jameneí fueron vistos sus hijos Mostafa, Masoud y Meysam, en lo que ha sido su primera aparición pública desde febrero.

El dirigente fue asesinado el 28 de febrero durante los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán. El ayatolá, que tenía 86 años, encabezó la República Islámica durante más de tres décadas. Durante el bombardeo contra su residencia, también perdieron la vida otros miembros de su familia y otros altos funcionarios del país.

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