La diputada a la Asamblea Nacional e integrante de la Comisión para la Paz y Convivencia Democrática-Capítulo Mujeres, Asia Villegas, abordó detalles y propósitos de la iniciativa presentada por el Ejecutivo a la Asamblea Nacional
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La Asamblea Nacional instaló la Comisión Especial encargada de la reforma parcial de la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, instancia presidida por el primer vicepresidente del Parlamento, diputado Pedro Infante, quien estuvo acompañado por diversos sectores políticos y legislativos del país.
La medida surge como parte de una iniciativa del Poder Ejecutivo y de la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, quien solicitó a la Asamblea Nacional avanzar en esta reforma parcial para profundizar la protección y la convivencia en el país.
Durante la instalación de la mesa de trabajo, el diputado Pedro Infante destacó que se ha definido una ruta jurídica orientada a reestructurar el marco normativo actual, priorizando los derechos fundamentales y promoviendo un entorno de entendimiento nacional.
“Esta Comisión Especial tiene la alta responsabilidad de revisar, adecuar y profundizar un instrumento legal fundamental para la paz de la República, incorporando los elementos necesarios para garantizar el respeto absoluto a los derechos humanos, la convivencia pacífica y la tolerancia entre todos los venezolanos y venezolanas”, aseguró Infante.
Asimismo, e enfatizó que el proceso legislativo no se limitará al trabajo en el hemiciclo, sino que convocará activamente a la ciudadanía, organizaciones sociales, juristas y actores de distintos sectores de la vida nacional.
“Vamos a ir a un proceso amplio de consulta pública y debate nacional. La paz se construye con el aporte de todas y todos; por eso convocamos al pueblo organizado, a los movimientos sociales y a los diferentes sectores políticos a debatir y aportar sus propuestas para enriquecer esta ley”, subrayó.

La creación de esta comisión forma parte de las acciones impulsadas por el Poder Legislativo para propiciar el reencuentro nacional, corregir desviaciones normativas y consolidar un clima de estabilidad política y diálogo democrático en el país.
UN ESPACIO PARA EL REENCUENTRO
Al respecto, la diputada a la Asamblea Nacional e integrante de la Comisión para la Paz y Convivencia Democrática-Capítulo Mujeres, Asia Villegas, abordó detalles y propósitos tras la reciente instalación de la Comisión Especial para la reforma de la Ley contra el Odio.
En una entrevista en el programa “Lo que hay” de Laiguana.tv, conducido por la periodista Yiseth Cabrera, Villegas señaló que este proceso legislativo abrirá un espacio para “reencontrarnos nuevamente y discutir temas que deben comprometer a toda la sociedad”.
Asimismo, enfatizó que el nuevo instrumento jurídico debe transformarse en una herramienta de reconocimiento mutuo entre quienes piensan distinto, al tiempo que recalcó la imperativa necesidad de garantizar la reparación y justicia para las víctimas del odio.
Asimismo, Villegas reflexionó sobre el panorama global y nacional, señalando que la humanidad tiene un desafío importante que es la superación del odio.
Recordó que los crímenes de odio han existido a lo largo de la historia de la humanidad, y concluyó enfatizando que “hoy la coyuntura venezolana nos exige tributar a la paz y a la convivencia democrática”.
DE LO INDIVIDUAL LO COLECTIVO
Villegas, profundizó en las dinámicas y las diversas tipologías del odio, destacando cómo este fenómeno trasciende la esfera personal para convertirse en agresiones colectivas y estructurales.
En ese sentido, la parlamentaria enfatizó que el odio deja de ser meramente individual cuando se traduce en acciones sistemáticas “que vulneran a un segundo, a un tercero”.
Asimismo, señaló que es fundamental analizar este fenómeno desde una perspectiva histórica y estructural.
“Así como el marxismo o el feminismo son teorías, herramientas de análisis, es necesario analizar el odio a partir de la historia de la humanidad”, subrayó Villegas, recordando que las raíces de la intolerancia han dejado marcas profundas a lo largo de los siglos, afectando a múltiples poblaciones originarias y colectivos vulnerables.
“Hace 534 años el odio devastó a toda una población que ocupaba estas tierras, la población originaria de estos pueblos del Atlántico, para acá, diríamos”, detalló.
De igual forma, advirtió sobre cómo los conflictos contemporáneos y las hegemonías globales han instrumentalizado el rechazo hacia determinados grupos.
En la misma línea, alertó sobre las crisis humanitarias actuales y el sufrimiento de pueblos enteros.
“Hoy una de las páginas más duras, cruentas, difíciles a superar es la población palestina en el medio de un genocidio abismal”, recalcó.
que el odio también ha funcionado históricamente como un motor impulsado mediáticamente para confrontar a comunidades de un mismo territorio, como ocurrió en diversos conflictos tribales en África.
DIVERSOS TIPOS DE ODIO
La parlamentaria advirtió sobre la existencia de otras formas de agresión normalizadas en la sociedad que configuran verdaderos delitos contra la dignidad humana.
“Nosotras y nosotros vemos un bloqueo férreo de más de 65 años contra el pueblo cubano, y eso son expresiones de odio”, puntualizó Villegas, al tiempo que detalló expresiones específicas de violencia estructural y discriminación.
“La misoginia, que es el odio hacia las mujeres; la xenofobia, la supremacía también expresa la homofobia como la intolerancia a una población sexo-diversa que existe, independientemente de la opinión que tengamos unos u otros sobre sus derechos, pero es una población que existe”, explicó la representante de la Asamblea Nacional.
La diputada también hizo hincapié en el impacto del clasismo en la cotidianidad.
“Igualmente el racismo en sus más diversas expresiones de discriminación racial; te decía también el clasismo, hay quien nos supera, que se le cruza una persona pobre, maloliente, cercana, porque se desatan no solo miedo, sino odios también, ¿no?”, reflexionó al abordar las conductas discriminatorias cotidianas.
Además, recalcó que el mayor desafío que enfrenta la humanidad en la actualidad es lograr erradicar estas conductas y erradicar definitivamente el odio como un mecanismo normalizado en las relaciones sociales.
“Entonces la humanidad tiene un desafío importantísimo, que es la superación del odio, que llegó a ser este clasificado como crímenes de lesa humanidad”, agregó la diputada.
HACIA EL RECONOCIMIENTO MUTUO
En esa línea, la parlamentaria afirmó que el reconocimiento mutuo es uno de los pilares fundamentales para el avance y la transformación política que actualmente vive el país.
Asimismo, enfatizó la importancia de trascender la polarización y superar las etiquetas que descalifican a distintos sectores de la sociedad.
“Creo que es uno de los temas fundamentales, el reconocimiento mutuo. No hay un sector de la población que haya secuestrado la dignidad, por ejemplo, el chavismo no son todos focas que aplauden ¿o cómo es que le dicen? comelentejas, sí. Y no toda persona, empresario o persona pudiente necesariamente es un antipatria, por ejemplo”, reflexionó.
En ese contexto, definió el criterio de patriotismo a partir del respeto al bienestar del país y el rechazo a las sanciones externas.
“Creo que parte del reconocimiento mutuo es que nos encontramos bajo un mismo techo y una misma tierra. Todo aquel que no haya pedido medidas coercitivas unilaterales que pongan a la población al sufrimiento, somos patriotas. Creo que quien ame esta tierra pasa por su condición de patriota”, puntualizó.
Del mismo modo, Asia Villegas, sostuvo que el diálogo debe partir de una escucha genuina y respetuosa entre venezolanos con distintas visiones del panorama nacional, pues “no sé si soy suficientemente explícita en la idea que tengo de que el reconocimiento es sentir que yo puedo hablar contigo porque tú eres igual que yo, no solo escucharte en un acto de demagogia, sino saberte escuchar y oír tus requerimientos”.
Finalmente, instó a evitar la estigmatización hacia quienes han retornado al territorio nacional, al tiempo que remarcó el valor del esfuerzo de los ciudadanos que han permanecido en el país frente a las dificultades, “porque hemos pasado momentos duros, complejos, difíciles, y preservamos nuestra presencia y nuestras luchas en el territorio”.
EL ROL DE LAS MUJERES
Villegas también se refirió a los grandes desafíos del movimiento de mujeres, haciendo hincapié en la conexión con las bases populares y la redistribución del trabajo doméstico.
La también integrante de la Comisión para la Paz y Convivencia DemocráticaCapítulo Mujeres reflexionó sobre los temas esenciales y las deudas históricas que interpelan al movimiento de mujeres en la actualidad.
Abordando los retos pendientes dentro de los espacios de organización, la parlamentaria señaló la necesidad de conectar la teoría con la realidad de las comunidades más excluidas.
“Uno de los temas y no entra en contradicción con la formación, el academicismo, es uno de los grandes desafíos. Hay un grupo de mujeres todas respetables, académicas, investigadoras, pero también es aterrizar el territorio con las mujeres que están en condiciones de mayor vulnerabilidad”, afirmó la legisladora.
Asimismo, indicó que es imperativo desplazar el foco hacia aquellas problemáticas que de verdad afectan a las mayorías populares.
“Y lo otro, superar temas que no son las necesidades sentidas de las grandes mayorías de las mujeres”, puntualizó la diputada.
Profundizando en las cargas cotidianas que soportan las mujeres trabajadoras, Villegas recalcó la vigencia de los debates sobre la división sexual del trabajo.
“Sabes lo importante que es para la mujer la lavandería, por ejemplo… Si algo sobra en una casa es basura y ropa sucia, ¿no es así? Si yo a lo mejor tengo en mi casa lavadora y secadora y a lo mejor tengo inclusive alguien que pueda ayudarme en las labores del hogar, pero la mujer trabajadora común y corriente, o la mujer que está en el refugio, en el campamento temporal, y que está sobre sus hombros la conducción del hogar, eso es un tema”, reflexionó.

En este sentido, la parlamentaria abogó por políticas públicas concretas que alivien el peso doméstico.
“Ah, que hay que poner los hombres a lavar ropa, sí, claro, por supuesto, yo hablo de la redistribución de los roles. Pero, ¿y mientras tanto qué? Entonces, por ejemplo, una política pública con una red de lavanderías populares es una manera de redistribuir el trabajo del cuidado, redistribuir el trabajo doméstico”, explicó con convicción.
Finalmente, Villegas enfatizó que las directrices actuales impulsadas desde el liderazgo nacional representan un reto inspirador para reandar los caminos del entendimiento y la ternura:
“Y no es casual que sea precisamente la presidenta encargada la que nos ponga esa alta vara de reandar caminos para reencontrarnos con la condición amorosa, tierna, de voluntad, de tolerancia, de respeto que las mujeres podemos inspirar. No es poca cosa”, concluyó la representante de la Asamblea Nacional.

