La advertencia coincide con una nueva escalada en Oriente Medio que provocó una subida de los precios del petróleo de alrededor del 6%

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RNCC / FOTO CORTESÍA

Las reservas globales de petróleo se acercan a su nivel más bajo en ocho años y la velocidad con la que se están agotando empieza a ser motivo de preocupación, advirtió ayer la banca de inversión Goldman Sachs, en un contexto en el que el flujo de suministros a través del estrecho de Ormuz continúa restringido.

La advertencia coincide con una nueva escalada en la zona: los precios del crudo subieron alrededor del 6% este lunes después de que Irán atacara varios buques en el estrecho de Ormuz y prendiera fuego a un puerto petrolero en Emiratos Árabes Unidos.

Este episodio se produjo mientras Donald Trump intentaba emplear a la Armada estadounidense para restablecer el tráfico marítimo por la estratégica vía marítima, lo que derivó en la mayor escalada desde que se declaró el alto el fuego hace cuatro semanas.

Goldman Sachs estima que las existencias totales mundiales equivalen actualmente a 101 días de demanda global y que podrían caer a 98 días hacia finales de mayo. En este contexto, el banco considera que aunque es “poco probable” que las reservas totales alcancen mínimos operativos este verano, el ritmo de reducción y las pérdidas de suministro en determinadas regiones y productos son “preocupantes”.

Conforme a los datos de la entidad, las existencias comerciales globales de productos refinados también muestran un descenso. Así, el banco calcula que pasaron de 50 días de demanda antes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a 45 días en la actualidad, al tiempo que advierte que las reservas de productos refinados de acceso más fácil se están acercando rápidamente a niveles “muy bajos”.

Por su parte, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, aseguró que la guerra con Irán está empujando a la Unión Europea hacia un escenario de menor crecimiento y mayor inflación debido al encarecimiento de la energía citando los datos del disparo de los precios del petróleo.

En ese contexto, aseveró que el impacto económico general dependerá de la evolución del conflicto, en particular de sus consecuencias para el suministro energético y las infraestructuras.

Aunque tras 40 días de hostilidades, Estados Unidos e Irán acordaron una tregua el pasado 7 de abril, las tensiones permanecen altas entre las partes debido al fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.

Aunque Estados Unidos presume de su alta producción de petróleo, la interdependencia del mercado global hace que los “shocks” de oferta se traduzcan rápidamente en subidas de precios internas, lo que expone a su economía más que a la de China o Rusia ante una crisis energética.

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