Será la cuarta ocasión que Magallanes y Caribes se vean las caras en una final
OIR-COJEDES MPPCI
RNCC /FOTOS CORTESÍA
Los Caribes de Anzoátegui y los Navegantes del Magallanes se medirán en la final 68 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) en su 80 aniversario, un cruce que parece ser una rivalidad moderna en la pelota criolla.
Cuando la tribu reciba hoy a la nave, el enfrentamiento pasará a ser el que más veces se ha repetido en la serie por el título en el circuito rentado nacional desde el año 2000, y eso que se empezaron a enfrentar en la temporada 2013- 14, con registro de 2-1 a favor de los valencianos.
Desde el 2000, los filibusteros han jugado 11 finales incluida esta, con registro de 4-6. La tribu, por su lado, jugará su novena y, por ahora, tiene balance de 4-4. LA
RESILIENCIA TURCA
Con el triunfo dominical frente a Bravos de Margarita, en el Estadio Monumental, el navío selló el pase hacia la Gran Final, para completar un regreso inédito en la historia del formato Round Robin.
Ningún equipo que haya iniciado con récord de 1-5 el todos contra todos, había avanzado hacia la serie por el gallardete, apuntó el periodista e historiador Tony Flores.
De hecho, la divisa que registró mejor foja luego de un inicio semejante fue Pastora de Los Llanos, con 7-9, tanto en 2000, como en 2001. Esta versión del Magallanes finalizó con 10-6, impulsado por siete triunfos consecutivos y 10 en los últimos 12 juegos.
“Ha sido un camino bastante trabajado. Desde aquel inicio en la ronda eliminatoria, 0-3, 5-14 y 12-20, números que, definitivamente, no olvidamos y han quedado muy marcados en nuestra memoria, pero tampoco olvidaremos todos los regresos”, dijo Federico Rojas, gerente deportivo de Navegantes, a Katherine Rosales para la transmisión de ByM Sport.
“Más allá de no perder la esperanza, sabíamos de la capacidad de este grupo”. La reacción del Buque, tanto en la temporada regular desde su llegada, como en el Round Robin, tuvo a Yadier Molina, el Mánager del Año, como su guía.

De hecho, desde el 1° de diciembre hasta antes del primer juego de la Gran Final, Magallanes dejó récord de 21-13, igualado con Cardenales como el mejor equipo del circuito en ese lapso. Sin embargo, si se expande la muestra hasta el 14 de noviembre, cuando Yadier Molina dirigió su primer encuentro, Navegantes tiene foja de 31-18, 2,5 juegos por encima de Lara, su escolta en ese período.
CARIBES SE BURLÓ DE LOS PRONÓSTICOS
La franquicia que saltó al terreno en la temporada 1991-1992, durante la última expansión del circuito, no acudía a una Gran Final desde la justa 2021-2022, cuando cayó frente a Navegantes del Magallanes, que bien pudiese ser su rival en la inminente confrontación decisiva del campeonato.
Con su victoria del viernes 9-3 en Puerto La Cruz sobre Bravos de Margarita, que se tradujo en su boleto para la Gran Final, Caribes amarró -cuando menos- el quinto subcampeonato de su historia. Sin embargo, el fin ulterior es atrapar la quinta corona en su historial, la cual buscarán unir a las alcanzadas en las campañas de 2010-2011, 2014-2015, 2017-2018 y la 2020-2021.
En los pronósticos previos a la temporada, Caribes figuraba como tal vez el equipo más olvidado. Ello por su reciente historial de tres campañas consecutivas sin salvar la ronda eliminatoria.

Para buena suerte de Caribes, Hernán Pérez cumplió una de sus más excitantes campañas en la LVBP, lo cual le ayudó a formalizar junto a Balbino Fuenmayor, una terrífica combinación en el diario lineup del conjunto.
Por otro lado, Jesús Sucre llegó como agente libre desde Tigres de Aragua para que el dúo se ampliara a trío en el rubro del liderazgo, mientras en esa categoría también empezaba a crecer el jardinero central Herlis Rodríguez, con su tórrido bateo, velocidad en las bases y exquisito fildeo en el jardín central.
Pero todas aquellas bondades necesitaban de un ordenador, un cerebro que supiera amalgamar toda esa lluvia de talento, tal vez imperceptible a simple vista. Y ese ingrediente lo colocó un mánager sin experiencia previa en el cargo, pero con una gran intuición para entender la pelota. Entonces, Asdrúbal Cabrera -junto a su cuerpo técnico, de gran eficiencia- y su enjundioso grupo de soldados, salió a dar la batalla.
“Las expectativas no estaban a nuestro favor. Pero trabajamos con mucha humildad para llegar hasta la Gran Final. Me siento orgulloso por el trabajo cumplido, tanto por el mío propio como el de todos mis compañeros y de todos quienes formamos este club. Jugamos sin presión, pues no teníamos nada que perder. No éramos favoritos. Pusimos todo nuestro empeño y aquí estamos”, señaló Herlis Rodríguez, quien señaló el camino de la victoria del viernes con dos cuadrangulares solitarios.
REFUERZO A PUNTA DE BRAZOS
En el Draft de Adiciones, Caribes de Anzoátegui agregó al sempiterno hombre de series decisivas Silvino Bracho, y Navegantes del Magallanes a Ronnie Williams.

