Negociaciones nucleares entre Teherán y Washington entran a una tercera fase con equipos técnicos
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RNCC / FOTO CORTESÍA
El ministro de Exteriores iraní, Seyed Abas Araqchi, confirmó ayer que las negociaciones indirectas con Estados Unidos entraron en “una nueva fase” tras cuatro horas de diálogos en la Embajada de Omán en Roma, capital italiana.
Las delegaciones de Teherán y Washington acordaron iniciar este miércoles negociaciones técnicas en Omán, tras una segunda ronda “constructiva” en Roma donde lograron acercar posiciones sobre principios clave del futuro acuerdo.
La mediación del canciller omaní permitió acordar un calendario inmediato, y equipos técnicos comenzarán a trabajar desde el miércoles 23 de abril para diseñar el marco concreto de un posible acuerdo.
“Fue una sesión productiva donde consolidamos entendimientos básicos”, declaró Araqchi a la prensa. A diferencia del primer encuentro en Mascate — centrado en desbloquear el proceso—, esta ronda permitió establecer “principios compartidos” aunque sin revelar detalles específicos.
El cronograma acordado es claro: Tres días de trabajo técnico en Omán (23-25 de abril) donde expertos nucleares y económicos abordarán los complejos detalles operativos.
Previamente, Araqchi recordó que la nación persa “tiene varias dudas” sobre los motivos que han llevado a Estados Unidos a querer renegociar el programa nuclear de Teherán y dijo que unas eventuales negociaciones bilaterales no tendrán éxito si el presidente Donald Trump sigue ejerciendo su política de “máxima presión” sobre el país persa.
“Irán está plenamente dispuesto a trabajar en aras de una resolución pacífica sobre su programa nuclear, pero no dejará que Washington atente contra su bienestar y soberanía”, declaró.
Estados Unidos e Irán se encuentran en conversaciones de alto nivel para tratar de llegar a un nuevo programa nuclear. El presidente Trump ha insistido en que Teherán no debe poseer ni desarrollar armas nucleares para mantener “estable” la región de Oriente Medio.
En marzo pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, envió una carta al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, advirtiéndole que Teherán tiene un plazo de dos meses para alcanzar un acuerdo nuclear con Washington. De lo contrario, dijo el mandatario, Estados Unidos podría incluso atacar territorio iraní.
La reacción del país persa no se hizo esperar. “No buscamos la guerra; no tenemos miedo y estamos preparados para cualquier situación”, adivirtió Araqchi.
Teherán rechazó las conversaciones presenciales propuestas, pero dejó abierta la posibilidad de las actuales conversaciones indirectas.
Irán ha reiterado en numerosas oportunidades que su programa nuclear es y seguirá siendo pacífico, ya que la sharia o legislación islámica, prohíbe el desarrollo de armas de destrucción masiva.

