En las fértiles tierras del municipio Anzoátegui, Cooperativa Manaha se inserta en los motores productivos a punta de pulmón y el esfuerzo de sus propias manos

MARILYN MENDOZA ALMELLA
FOTOS CORTESÍA

 La cooperativa familiar Manaha, ubicada en San Diego de Cojedes, parroquia Cojedes del municipio Anzoátegui, cuenta con 10 hectáreas productivas que trabajan con amor y pasión por la agricultura convencional.

Crisélida Díaz, coordinadora general de la cooperativa, cuenta que, a sus 57 años y con la compañía de sus hijos, trabaja manualmente la limpieza y acondiciona miento del terreno con guarañas. 

 “Nos gusta mucho el trabajo del campo, sembramos de todo un poquito y con mucho esfuerzo hemos logrado poner a producir el espacio, a través de la siembra de maíz, yuca, ocumo, plátano, tomate y demás verduras”, detalló.

Explicó que en algunas ocasiones contratan un tractor para agilizar el proceso de preparación de la tierra, pero es muy eventual.

“Nosotros hemos sido produc ores toda la vida, es una herencia que hemos recibido con orgullo y afecto desde mis abuelos, p ro fue hace dos años que nos organizamos como cooperativa”, detalló Díaz. 

 Expresó que sus hijos, llevan y heredan su legado, a través del trabajo productivo y provechoso que les regala la tierra. 

 La Cooperativa Manaha está constituida Crigsanys Martínez, quien es la tesorera, Gaviannys Martínez, que se desempeña como secretaria, asimismo, igual mente Aníbal Martínez, Aura Sil va y Crisélida Díaz, coordinadora general de la organización familiar. 

 En cuanto al cultivo de cada rubro, señaló que la cosecha del maíz, es distribuida en la comunidad por saco, así como la yuca y si hay algún comprador foráneo igualmente le vende la producción por saco a buen precio. 

 En esta misma línea informó, que actualmente están en un proceso de preparación de la tierra, para la siembra de plátano y maíz para jojoto, la cual amerita, porque están en verano. 

 “Trabajar la tierra, se hace con dedicación y amor familiar todos unidos produciendo. Yo a mis 57 años soy productora agrícola con orgullo y pasión”, acotó. 

 Por su parte, Crisagnys relató que todos trabajan con amor y empeño en la cooperativa familiar junto a su madre. 

 “Desarrollamos nuestros cultivos desde el campo directo al consumidor”, señaló. 

 TERRITORIO DE TOMATE 

 Respecto a la cosecha del tomate, Crisélida nos cuenta que seleccionan el mejor fruto para la elaboración de la salsa, incorporándole especias como albahaca, orégano y ajo.

Explico que luego de la cocción del tomate, con un molino manual extraen y separan la pulpa por un lado y la concha y semilla por otro lado. Vuelven a cocinar la salsa, pero esta vez con todos los ingredientes 

 Dice que posterior al proceso con los frascos ya preparados y esterilizados, se inicia el vaciado de la salsa que es distribuida entre familiares y habitantes de la localidad. 

 “Tenemos varios tipos de salsa, como la salsa ketchup, salsa a la boloñesa, que es la que tiene carne molida, salsa napolitana y la pasta de tomate”, detalla la productora.

“Elaboramos la salsa casi al final cuando está finalizando la cosecha de tomate, ya cuando el tomate está muy maduro y no es muy bueno para comercializarlo”, explica. 

  Comentó que el tomate es distribuido a las personas que vienen con sus camionetas a buscar el rubro. El fruto también es distribuido a los verdureros y fruterías de la zona. 

 Informó que también participan en la Feria Comunal del Tomate, que se realiza todos los años en el municipio Anzoátegui, donde exponen variedad de productos gastronómicos en base al tomate

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