La sorprendente y dolorosa derrota ante Yaracuyanos forzó una renuncia masiva
OIR-COJEDES MPPCI
RNCC /FOTO CORTESÍA
Estudiantes de Mérida ha entrado en una profunda crisis institucional y deportiva tras el cierre del Torneo Clausura. La sorprendente y dolorosa derrota en casa (0-2) ante el ya descendido Yaracuyanos FC en la última jornada, actuó como el detonante de una inminente y drástica reestructuración,
Hasta la fecha se conoce de la salida de 14 jugadores de la fracasada plantilla y la renuncia del director técnico, Jesús Ortíz.
Aun esta pendiente por saber que pasará con el estadio luego de los actos de violencia originados por un grupo de aficionados.
El pasado domingo, el Estadio Metropolitano de Mérida fue testigo de un epílogo amargo para la temporada del equipo académico. Estudiantes, que necesitaba una victoria para mejorar su posición en la tabla acumulada, cayó 0-2 ante un Yaracuyanos FC que ya había perdido la categoría.
Esta derrota en casa simbolizó el pobre rendimiento del equipo en el semestre, en el que se mantuvo cerca de los puestos de clasificación y no cumplió con las expectativas de su numerosa afición. La incapacidad de superar a un rival descendido fue vista por la directiva y la hinchada como un rotundo fracaso deportivo, marcando el fin de un ciclo.
Como consecuencia inmediata del descalabro, la directiva del conjunto andino ha tomado medidas extremas para encarar el próximo Torneo Apertura 2026. Se ha anunciado la salida de 14 jugadores de la plantilla profesional.
Fuentes cercanas al club indican que esta depuración masiva busca liberar la carga salarial y, más importante aún, reconfigurar la base del equipo con elementos que demuestren un mayor compromiso y rendimiento.

