La escalada entre ambos países, ha dejado más de 500 mil desplazados desde el pasado domingo
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RNCC / FOTO AGENCIA TASS
Los ejércitos de Tailandia y Camboya mantienen enfrentamientos en varios puntos de su frontera común, de unos 820 kilómetros, de espaldas al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un cese inmediato de hostilidades.
Ambos países se culpan mutuamente de continuar con los combates, lo cual ha incrementado el número de desplazados, superando el medio millón desde el inicio de las disputas el pasado domingo.
Trump aseguró el viernes que los líderes tailandés Anutin Charnvirakul y camboyano Hun Manet habían acordado “detener todos los disparos” de forma inmediata, y regresar al acuerdo de paz firmado en octubre pasado en Kuala Lumpur, donde el republicano actuó como mediador. La decisión se tomó tras conversaciones telefónicas con ambos mandatarios, en medio de un resurgimiento de los combates.
Sin embargo, Anutin ratificó el sábado que Tailandia “continuará con sus acciones militares” hasta que no perciba “más daños ni amenazas”, acusando a Camboya de violar el pacto al supuestamente sembrar nuevas minas antipersonas en la zona fronteriza.
Por su parte, el gobierno camboyano denunció que Tailandia ha expandido sus ataques hacia la provincia de Koh Kong, en el suroeste del país, provocando nuevas oleadas de desplazados.
El Ministerio de Defensa de Camboya informó que, tras el anuncio de Trump, Tailandia ha utilizado aviones de combate, atacado puentes y disparado contra poblados, destruyendo infraestructura civil.
El conflicto tiene raíces históricas, vinculadas a disputas territoriales por zonas fronterizas cartografiadas por Francia en 1907, cuando Camboya formaba parte de la Indochina francesa.
Trump ya había mediado en julio, logrando una tregua tras amenazar con represalias comerciales. En octubre, presidió la firma de un acuerdo de paz en Kuala Lumpur.
CIERRE DE FRONTERAS
Este domingo, Camboya suspendió de forma inmediata todos los movimientos en los cruces terrestres con Tailandia, y dejó así a miles de personas varadas en ambos lados de la frontera, mientras continúan los combates armados que ya han causado 26 muertos y más de 200 heridos en una semana.
“Se ha decidido suspender por completo todos los movimientos de entrada y salida en todos los cruces fronterizos entre Camboya y Tailandia, con efecto inmediato y hasta nuevo aviso”, señaló el comunicado oficial. La decisión se da en medio de una escalada que ha incluido el uso de aeronaves y cohetes a lo largo de los 820 kilómetros de frontera compartida.
Ante la suspensión de los cruces terrestres, Tailandia anunció la organización de vuelos de repatriación desde Siem Reap, con capacidad para 1.000 personas diarias, para facilitar el retorno de sus ciudadanos varados.
La tensión ha provocado el desplazamiento de más de 500 mil personas en provincias fronterizas de ambos países, algunas de las cuales operan bajo toques de queda nocturnos impuestos por los militares.

