La venezolana busca renacer con otro vuelo en la tierra del sol naciente
PRENSA MINDEPORTE
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Dos años de ausencia de las competencias, lejos de su habitat natural de la pista de aproximación, el cambio de pie para volar hacia la fosa de arena, en nada mellaron la sonrisa de Yulimar Rojas, su alegría fulgurante, y el deseo de seguir extendiendo el reinado absoluto en el salto triple.
El martes reapareció en el estadio Olímpico de Tokio con un vuelo de 14.49 m, diminuto para su acostumbrado estándar de 15 o más metros , pero de un valor incalculable para demostrar que ya puede correr a voluntad, pisar firme y saltar en busca de recuperar el tiempo perdido.
“La lesión me enseñó a escuchar mi cuerpo, a valorar mi salud y a comprender que la verdadera victoria no está solo en competir, sino en levantarse una y otra vez. Voy a disfrutar mucho volver y ya estar acá en Tokio es un gran logro, estoy feliz”, afirmó.
Desde 2021, Yulimar se convirtió en la única saltadora del triple en la historia que ha ganado más pruebas mundiales con marcas que sobrepasan los 15 metrs, su marca registrada en cada vuelo hacia el oro.
Yulimar barrió desde 2021 hasta 2023 con la prestigiosa Liga de Diamante, con marcas de 15,48, 15,28 y 15,35. Ganó los Mundiales Bajo Techo de Birmingham Inglaterra (14,63) y Belgrado, Serbia, donde estableció la portentosa plusmarca de 15,74 m; y cuatro veces fue campeona universal a cielo abierto en Londres 2017 (14,91), Doha 2019 (15,37), Eugene 2022 (15,47) y Budapest 2023 (15,08).
En el ínterin se consagró en Juegos Olímpicos de Tokio de 2020 con récord para la competencia de 15,67 que dio el primer oro a una fémina criolla en la máxima cita. Hoy, Yulimar intentará otra proeza en el misma tierra del sol naciente, donde busca renacer con otro vuelo de inagotable ave Fénix.
Después de dos años de lesión si salta 15 metros, sería fenomenal; una triplista de otro mundo.

