Venezuela planteó ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, establecer un frente común contra las medidas coercitivas
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
Desde la X Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se realizó en Bogotá, Colombia, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, exhortó a fortalecer la unión de los países miembros para enfrentar las sanciones, -a su juiciola “unidad no depende de la coincidencia ideológica, depende de la capacidad de actuar en función de intereses comunes y esos intereses son claros: la paz, el desarrollo, la estabilidad y la soberanía”.
Gil cuestionó que se hable de unión, “si no somos capaces de hacer frente común ante sanciones colectivas como las que sufren los pueblos de Cuba y Venezuela”.
“¿Para qué sirve una organización regional si sus jefes de Estado no gozan plenamente de inmunidad o si nuestras capitales pueden ser vulneradas sin una respuesta colectiva?”, se preguntó.
Para el diplomático venezolano, es importante que la CELAC trace una ruta concreta para activar mecanismos de coordinación económica, avanzar en esquemas energéticos compartidos, fortalecer la cooperación para preservar nuestra Zona de Paz y consolidar políticas comunes en materia alimentaria y social.
“Debemos ser claros: con bloqueo, con sanciones, con coerción económica, no hay unidad posible. La CELAC debe avanzar hacia una posición firme que nos permita construir una región libre de medidas coercitivas unilaterales”, enfatizó.
El ministro Gil precisó que Venezuela tomó una decisión consciente frente a Estados Unidos.
“Optamos por la paz, el diálogo diplomático y por el entendimiento como única vía para resolver las diferencias entre los Estados”.
“Esa es la lógica que debe pre valecer en América Latina y el Caribe, porque existen diferencias entre nuestros gobiernos, pero esas diferencias no pueden seguir paralizando a la CELAC. Pensar en la CELAC hoy supone avanzar en mecanismos reales y efectivos de unión que fortalezcan proyectos comunes, que garanticen la paz y que permitan defendernos frente a amenazas compartidas”, agregó.
Finalmente, dejó claro que Caracas observa con preocupación la situación en Asia Occidental, “donde una guerra ha escalado peligrosamente”.
“Desde nuestra condición de región de paz, debemos hacer un llamado firme para el cese inmediato de las hostilidades, el retorno al diálogo y a la solución política de las controversias, y reconocer que esa inestabilidad tiene raíces en el sufrimiento del pueblo palestino, que debe cesar”.

