El repliegue se produce en el marco de un acuerdo de alto al fuego negociado con mediación internacional, que permite a fuerzas de seguridad recuperar el orden
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
La sureña provincia siria de Sweida, con una significativa comunidad drusa, respiró con calma cautelosa este domingo tras el anuncio de la retirada de los beduinos armados de la ciudad y sus alrededores, luego de una semana de intensos enfrentamientos con saldo de centenares de muertos y heridos.
Los combates, que estallaron hace una semana debido a una serie de secuestros recíprocos entre milicias drusas y tribus beduinas sunitas, se extendieron rápidamente por varias localidades y llegaron hasta la propia ciudad de Sweida; situación que escaló a un punto crítico y requirió la intervención de fuerzas gubernamentales.
El mandatario de facto de Siria, Ahmad al-Sharaa instó a los beduinos a abandonar la ciudad, afirmando que “no pueden sustituir al Estado en la gestión de los asuntos del país y el restablecimiento de la seguridad”.
De acuerdo con medios internacionales, los enfrentamientos dejaron más de mil personas fallecidas desde su inicio el pasado domingo.
Entre las víctimas se cuentan 336 combatientes drusos, 298 civiles drusos -194 de ellos “ejecutados en el campo de batalla”, 342 miembros del Ministerio de Defensa y del aparato de Seguridad Pública, y 21 beduinos, incluyendo tres civiles ejecutados por grupos armados drusos.
Además, según la ONU, entre 80 mil y 128 mil personas han sido desplazadas de sus hogares en la provincia de Sweida.

