La entidad sionista limitó drásticamente el paso de ayuda humanitaria al enclave, elevando la indignación de la comunidad internacional
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Una catástrofe humanitaria se de-sarrolla en este momento en la Franja de Gaza, donde más de mil personas ya fallecieron en medio de una hambruna grave por culpa del bloqueo establecido por Israel.
En mayo, cuando terminó el alto el fuego entre Israel y Hamás, la entidad sionista bloqueó completamente el suministro de comida, medicamentos y combustible a Gaza, recoge AP, agregando que Tel Aviv persiguió el objetivo de presionar a Hamás para que libe-rara a rehenes israelíes.
Esta medida fue ampliamente criticada a nivel mundial y, dos meses después, Israel la suavizó y permitió el paso de un número limitado de camiones con ayuda humanitaria. No obstante, la cantidad permitida es mucho menor de lo que sería suficiente para los habitantes de Gaza.
En paralelo, Israel respaldó la creación de la Fundación Humanitaria de Gaza para privar a la ONU de la tarea de distribuir la ayuda, culpando al organismo internacional de permitir que Ha-más la robara. En los puntos don-de estaba esta fundación se encontraban desplegados los militares de Israel, que en repetidas ocasiones fueron acusados de abrir fuego contra los civiles.
De acuerdo con la oficina de los Derechos Humanos de la ONU, más de mil palestinos han sido asesinados mientras trataban de recibir asistencia humanitaria.
La semana pasada, 30 países occidentales emitieron un comunicado en el que destacaron que “el sufrimiento de los civiles en Gaza ha alcanzado nuevas cotas”.
El texto exige a Israel que “cumpla con sus obligaciones conforme a la ley internacional humani-taria”.
“Instamos al Gobierno israelí a que levante inmediatamente las restricciones al flujo de ayuda y permita urgentemente a la ONU y a las ONG humanitarias realizar su labor de salvar vidas de forma segura y eficaz”, declararon.
Al comentar la situación en el enclave palestino, Philippe Lazzarini, comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés), declaró este jueves que “la gente de Gaza no está ni viva ni muerta, son cadáve-res andantes”.
El Programa Mundial de Ali-mentos de la ONU, denunció ayer que un tercio de los 2,1 millones de habitantes de la Franja de Gaza “no come desde hace días”, mien-tras que 470 mil personas se encuentran en estado de hambruna y 90 mil mujeres y menores necesitan un tratamiento urgente.
“Las personas están muriendo debido a la falta de asistencia humanitaria”, alertó.
No solo habitantes de Gaza, si-no los trabajadores de la ONU sufren hambruna.
“Los niños dicen que quieren ir al cielo porque, al menos, afirman, allí hay comida. Mantenemos contacto con nuestros trabajadores humanitarios, que se mueren de hambre ante nuestros ojos. Esto no es solo una crisis humanitaria, es una crisis moral que desafía la conciencia global”, denunció el secretario general de la ONU, António Guterres.

