ARGIMIRO MELÉNDEZ
RNCC / FOTO CORTESÍA
Su tono de voz no era fuerte, sino más bien grave, profundo y resonante que transmitía grandes emociones al hablar. Asimismo, muy empático, extremadamente sociable y comprometido con su prójimo, muy responsable y un carisma tan único como el de su padre, a quien quizás imitó y logró emularlo. Porque su apellido parental provino de liderazgos políticos: Peña Navas su tío en el Congreso Nacional, su padre Jesús Peña Navas líder en Cojedes por la causa campesina y Jesús Edgardo Peña León a quien hoy recordamos en el escrito.
Mientras unos jóvenes los fines de semana destinaban su tiempo para cazar iguanas y buscar sus huevos -hoy en veda- pescar y pasar horas en el rio bañándose, él se formaba en las filas del MEP. Edgardo fue siempre de pensamiento izquierdista, bajo las orientaciones de sus maestros: los Sabá Páez, Oris Vallecillos, Betancourt. Otros.
Edgardo Peña siguiendo la doctrina social en la que trabajaba dio la primera gran muestra de su liderazgo con el bien llamado Club Deportivo de los Colorados por sus siglas CLUDELCO que comenzó con un equipo de softbol, sin mucha calidad tecnica, pero si con mucha resiliencia deportiva que lo llevó, luego de derrotas en torneos, al sitial de campeón.
Cabe destacar, que su sello político partidista lo logró, cuando como manager fundador en las primeras franelas manga larga de algodón, color azul claro -tan calurosasestampar el nombre del equipo en letras cursivas y de colores (amarillo, azul y rojo) semejante al tricolor Nacional.
Edgardo Peña, siempre buscó estar cerca de la candela comunitaria, por ello, siempre estaba cerca y participó activamente en la Federación de Asociaciones de Vecinos, movimiento social que le permitió preparar los escenarios y organizar, elecciones transparentes, libres y democráticas en muchas comunidades y guerreó contra los molinos de viento cuan quijote de la mancha de los partidos tradicionales del status en pro de su pensamiento socialista.
La comunidad donde residió toda la vida, es un ejemplo de su trabajo, al transformarla organizadamente y luchar desde la adjudicación de los terrenos, construcción de viviendas y hoy en día muchos avances para su consolidación en los Colorados II y III.
Edgardo Peña, nunca buscó ser el único protagonista del movimiento político donde participó, pero sí fue, un gran trabajador y operador en las masas y alcanzó grandes victorias en el acontecer político regional y local al lado de relevantes figuras de gobernador (as) y alcaldes.
Se preparó profesionalmente como muy pocos políticos lo hacen, se graduó de abogado para argumentar mucho más su discurso político. Siendo el caso más evidente, la cruzada legal que protagonizó por los derechos de las personas con discapacidad, los cuales recordarán y reconocerán todo su aporte. Igualmente, amplió las fronteras de su trabajo al participar últimamente en la comunicación masiva, como moderador de planteamientos y problemas comunitarios a través de programas de radio y la calle, espacio donde sus largas conversaciones y debates siempre serán recordados y reconocidos. Adiós al amigo.
En virtud del novenario de fallecimiento nuestras condolencias a Enma Nadal su pareja de vida y Edgardo Peña hijo y todos sus familiares.

