Los sectores que crecen, vinculados a la primarización, no alcanzan a compensar la crisis en la que se encuentran la industria y el consumo
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RNCC / FOTOS PRENSA PRESIDENCIAL
En febrero, la actividad económica en Argentina se desplomó 2,9% interanual y 0,5% respecto a enero. En lo que va del año, la economía acumula una caída del 1,9%. Los datos se desprenden del último reporte de la consultora Ferreres y Asociados, asegurando que lo que parecía un despegue sólido en enero, se convirtió en un freno durante febrero.
Los sectores que crecen, vinculados a la primarización, no alcanzan a compensar la crisis en la que se encuentran la industria y el consumo. El Gobierno neoliberal de Javier Milei salió a celebrar como “máximos históricos” las cifras de enero, pero al mes siguiente la realidad está mostrando que se aleja la meta oficial anual de crecimiento pautada en el 5%.
El Índice de Producción Industrial (IPI), elaborado por la consultora, describe una realidad fracturada entre la producción y el trabajo, y otros rubros beneficiados por las decisiones políticas de la gestión.
Industria se contrajo 7,9% (afectada por molienda y maquinaria) y Comercio se hundió 6,9% a causa de la debilidad del consumo interno, por la contracción de los ingresos.
Ante la menor demanda de luz, gas y agua, que se desprende del contexto de deterioro de los salarios, Servicios Públicos también mostró retroceso de hasta 5,6%.
La industria presenta caídas en todos los rubros, “y en Alimentos, principalmente por la baja registrada en la molienda de aceites. Para los meses que vienen no esperamos una pronta reactivación de la industria, que depende en buena medida de que mejoren los ingresos reales de las familias, que por ahora siguen deprimidos”, aseguró Ferreres.

