El Gobierno de Colombia anunció un paquete de medidas económicas orientadas a mitigar los efectos de las lluvias
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RNCC / FOTO CORTESÍA
El Gobierno de Colombia anunció un paquete de medidas económicas orientadas a mitigar los efectos de la emergencia climática sobre la producción agrícola, el abastecimiento y los precios de los alimentos.
Durante una reunión del Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro instruyó poner en marcha líneas de financiamiento para pequeños agricultores con cero porciento de interés, con el propósito de incentivar la producción y proteger el consumo de los sectores más vulnerables. Asimismo, se analizan fórmulas para intervenir en el elevados precios de arrendamiento de tierras, entre otras.
Petro advirtió que el aumento de las lluvias tendrá repercusiones prolongadas en el sector agropecuario y podría comprometer la seguridad alimentaria si no se adoptan acciones inmediatas.
Durante una sesión del Consejo de Ministros, el jefe de Estado explicó que el fenómeno no será pasajero y que sus consecuencias podrían extenderse durante meses. Señaló que, tras la actual temporada de precipitaciones intensas —prevista hasta junio—, se presentará un periodo seco en suelos con altos niveles de humedad acumulada, lo que complicará los ciclos productivos en distintas regiones estratégicas.
Según el mandatario, esta combinación de factores reducirá la capacidad de siembra y cosecha, disminuyendo la oferta de productos básicos. Al mismo tiempo, la demanda interna se mantendría estable o incluso al alza, lo que generaría presiones inflacionarias en los mercados.
Frente a este panorama, el presidente pidió al Banco de la República revisar su política monetaria para evitar que las tasas de interés elevadas profundicen la crisis en el campo. A su juicio, el alto costo del crédito limita la capacidad de los agricultores para financiar insumos y recuperar sus cultivos.
Como parte de la respuesta, el Ejecutivo pondrá en marcha líneas de financiamiento, dirigidas principalmente a pequeños y medianos productores rurales. Estos créditos serán gestionados a través de entidades públicas como Finagro, Banco Agrario y Bancóldex, mediante fondos compensatorios respaldados por el Presupuesto General de la Nación.
La estrategia busca reducir los costos financieros del sector, estimular la producción y garantizar el suministro de alimentos durante la contingencia. El Gobierno también analiza fórmulas para intervenir en los elevados precios de arrendamiento de tierras, particularmente en regiones como la Costa Caribe, donde estos costos terminan trasladándose al consumidor final.
Además, la administración hizo un llamado a los agricultores de las zonas no afectadas por las lluvias para que incrementen su producción y ayuden a equilibrar la oferta nacional.

