La decisión se produce tras las operaciones militares que han dejado al menos 75 fallecidos en el Caribe y el Pacífico

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RNCC / FOTO CORTESÍA

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó este martes la suspensión inmediata de la colaboración de inteligencia con agencias de seguridad estadounidenses, en respuesta a los ataques contra lanchas y ejecuciones extrajudiciales en el mar Caribe y el Pacífico oriental.

La medida establece que “se da orden a todos los niveles de la inteligencia de la fuerza pública suspender envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses”, mientras persistan los bombardeos ejecutados por la Administración de Donald Trump.

El mandatario fundamentó la decisión señalando que “la lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño”, y reiteró que los ataques estadounidenses constituyen violaciones a la soberanía y al derecho internacional.

La decisión se produce tras las operaciones militares llevadas a cabo por Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, en el Mar Caribe y en el pacífico Oriental, que han dejado alrededor de 75 personas asesinadas y unas 20 embarcaciones destruidas.

Estos ataques, realizados con misiles contra embarcaciones de pequeño calado, han sido calificados por expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) como “ejecuciones sumarias” y contrarias al derecho humanitario. El alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, ha condenado públicamente estas acciones.

Colombia se suma así al Reino Unido, que también suspenderá el intercambio de inteligencia con Estados Unidos sobre operaciones en el Caribe, según informaron medios de comunicación.

Fuentes consultadas por la cadena CNN indicaron que Londres dejó de compartir datos para no ser considerado cómplice de operaciones que considera ilegales, tras años de colaboración en la localización de “narcolanchas” para su interceptación por la Guardia Costera estadounidense.

El Gobierno colombiano ha criticado reiteradamente la estrategia antidrogas de Washington. Gustavo Petro ha reiterado que su Gobierno prioriza el respeto a la soberanía y los derechos humanos sobre la cooperación militar en contextos que considera ilegales.

Desde agosto, Estados Unidos mantiene en aguas caribeñas alrededor de ocho buques de guerra -entre ellos seis destructores-, tres buques anfibios y un submarino, en lo que expertos consideran como su mayor despliegue marítimo desde la primera guerra del golfo Pérsico (1990-1991). A esto se suma que el 24 de octubre el portaaviones Gerald Ford y su grupo de ataque fueron enviados por orden del Pentágono al área de operaciones del Comando Sur.

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