Según el Ministerio del Interior, el paro nacional deja 118 detenidos y una víctima mortal, el comunero kichwa Efraín Fuérez, asesinado por la fuerza pública
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Las manifestaciones lideradas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) contra la eliminación del subsidio al diésel y otras medidas antipopulares cumplieron este lunes cuatro semanas sin señales de acercamiento con el Gobierno de Daniel Noboa, pese a los llamados al diálogo por parte de la iglesia Católica, académicos y organismos internacionales.
Desde el pasado 22 de septiembre, cuando entró en vigor la eliminación del subsidio estatal al diésel, las protestas se han extendido a diversas provincias, con especial fuerza en la Sierra Norte, donde se registran bloqueos de carreteras, marchas y enfrentamientos con las fuerzas del orden.
Los manifestantes no solo exigen la restitución del subsidio al diésel, sino también mayor inversión en salud y educación, así como la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que el Ejecutivo elevó del 12 al 15% con el argumento de financiar la lucha contra la violencia. Sin embargo, los índices de inseguridad no han disminuido, generando un creciente descontento social.
Miles de manifestantes que se congregaron pacíficamente en las inmediaciones del parque El Ejido, en el centro de Quito, fueron dispersados por un operativo conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, en medio de denuncias por el uso indiscriminado de gases lacrimógenos y bombas aturdidoras.
El despliegue militar, calificado como “desproporcionado”, se realizó pese a que no se registraron actos de vandalismo ni ataques a la propiedad pública o privada.

