El paro nacional busca la derogación del decreto que incrementa el precio del diesel, y exige una solución a la crisis en la salud y la educación
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
El asesinato del líder kichwa Efraín Fuerez, evidencia la violencia ejercida por el Gobierno de Daniel Noboa contra las movilizaciones populares, denunció este lunes en rueda de prensa la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).
El encuentro inició con un minuto de silencio en memoria del integrante de la comunidad Inguinzala, quien perdió la vida debido a la represión estatal en Cotacachi, provincia de Imbabura.
Los dirigentes de comunidades indígenas responsabilizaron directamente al Estado por las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante las jornadas de protesta y exigieron que se investigue la muerte del comunero.
En su intervención Alberto Ainaguano, presidente de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa (Ecuarunari), re chazó los intentos de criminalizar al movimiento indígena y repudió las políticas del Ejecutivo.
Por su parte, la vicepresidenta de la CONAIE, Ercilia Castañeda, llamó al presidente Noboa a abandonar su “postura de guerra” y atender las demandas sociales, al tiempo que instó a la comunidad internacional a observar la situación en el país sudamericano.
Asimismo, demandó el cese inmediato de la represión y la violencia contra los pueblos indígenas y la ciudadanía en general, señalando que el paro nacional no busca la confrontación, sino respuestas concretas a demandas históricas.
