Islamabad declaró este viernes que ahora está en “guerra abierta” con el gobierno talibán afgano
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Pakistán declaró ayer que ahora está en “guerra abierta” con el gobierno talibán afgano, ya que se informaron explosiones en Kabul y continúan los combates en otros lugares a lo largo de la frontera. Pakistán afirma que también ha atacado Kandahar y Paktika dentro de Afganistán.
La declaración del viernes llega horas después de que el portavoz talibán Zabihullah Mujahid dijera que Afganistán estaba llevando a cabo “operaciones ofensivas a gran escala” contra el ejército paquistaní a lo largo de la Línea Durand, que separa ambos países.
Los talibanes afirmaron que su ataque fue en respuesta a una ronda separada de ataques aéreos paquistaníes a principios de esta semana.
La Fuerza Aérea de Pakistán atacó durante la noche la capital afgana, Kabul, así como Kandahar y la provincia de Paktia, luego de que Afganistán lanzara este jueves operaciones transfronterizas contra instalaciones militares pakistaníes.
Estas acciones tuvieron lugar después de que Islamabad atacara el sábado pasado territorio afgano, en respuesta a recientes atentados suicidas y otras acciones ocurridas en territorio pakistaní, cuya responsabilidad fue reivindicada por el movimiento talibán pakistaní y el Estado Islámico de la Provincia de Jorasán.
El expresidente afgano Hamid Karzai afirma que el país “defenderá su amada patria con total unidad en todas las circunstancias y responderá a la agresión con valentía” en medio de los ataques de Pakistán.
Las reacciones a lo largo del planeta no se hicieron esperar.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, afirmó que “está siguiendo de cerca la situación y expresa profunda preocupación por el aumento de la violencia”.
En un comunicado pronunciado por su portavoz, Stephane Dujarric, Guterres instó a ambas naciones “a cumplir estrictamente con sus obligaciones bajo el derecho internacional”, con un énfasis específico en el derecho internacional humanitario.
Guterres subrayó la urgente necesidad de que ambas partes prioricen la protección de los civiles mientras continúan los enfrentamientos.
Como vecino de ambas naciones, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, que ha estado involucrado en intensas conversaciones con Estados Unidos para evitar un conflicto que envuelve a su propia nación, ha instado a ambos países a resolver sus diferencias mediante el diálogo y los principios de buena vecindad, destacando la importancia del mes sagrado de Ramadán como un momento de autocontrol y solidaridad islámica.
Por su parte, un aliado clave en la región, Rusia, ha instado a las partes en conflicto a detener inmediatamente los ataques transfronterizos y resolver sus diferencias por medios diplomáticos. Moscú también ha ofrecido mediar si ambas partes están de acuerdo.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de India, otro país vecino, Randhir Jaiswal, dijo que India condena “enérgicamente” los ataques aéreos de Pakistán, señalando que tuvieron lugar durante el mes sagrado de Ramadán.
“Es otro intento de Pakistán de externalizar sus fallos internos”, dijo Jaiswal, en referencia a las escaramuzas sostenidas entre Delhi e Islamabad el año pasado.

