ARGIMIRO MELÉNDEZ
RNCC / FOTO CORTESÍA

Allí les esperó esos seis días en que decidieron dejarla sola, en situaciones poco favorables. Era agosto, el mes dónde se esperan mayores niveles de invierno y todos sus efectos colaterales, principalmente por el fenómeno Niño con sus vientos huracanados, interrupción de la electricidad y demás que este ocasiona en un amplio territorio continental. Igualmente, ella pensó en las vetustas tejas que son como su piel protectora y por efectos del tiempo han ido partiéndose, lo que ha permitido que las goteras hayan vencido al machihembrado y ahora humedecen no solo el porche de ella, sino que también, se instalaron en el garage y no han llegado a las habitaciones, porque deben no solo superar el techo, sino también, la platabanda de toda la casa que se convirtió en su poderosa epidermis.

Ella, igual que en los últimos años, se sintió sola y muy grande, porque los niños crecieron y se fueron, pero en su interior persisten los múltiples momentos de atención que ha recibido desde el inicio de su construcción. Todo el material utilizado en vez de ser delgado fue más grueso, lo que garantizó un futuro crecimiento más alto a lo planeado. Algunos comentarios que se escucharon fueron: todos dicen lo mismo, pero al final no lo cumplen, y será chiquita como otras de la localidad. Sin embargo, no fue así y ella es una de las pocas más altas que existen.

Asimismo, por travesuras de los niños en pleno desarrollo, ocasionaron introduciendo piedrecitas en los tubos, una obstrucción renal en sus vías, lo que se reflejó en manchas en algunas de sus paredes internas que ameritó una larga intervención de los especialistas que cortaron y reconstruyeron todo lo dañado, desviando una nueva vía al suministro de líquidos.

Asimismo, ella años más adelante, también sufrió situaciones de infección invasiva de pequeños insectos cuan enfermedad metaxénica tropical que devoraba rápidamente, toda su estructura externa. El avance silencioso y un alto desempeño de los agentes, formaba tumores dónde se alojaban para luego en un complejo sistema de rutas, llegar hasta el material y deteriorar gran parte del machihembrado.

No obstante, ella con un cepillo, fiereza y constante trabajo, raspaba las vías y le aplicaba con aerosol medicamentos a base de químicos que inmediatamente neutralizaba a los diminutivos pero numerosos depredadores, lo que tantas veces auyentó, sanando las partes de su cuerpo infectadas.

De igual forma, ella mantenía sus dérmicas paredes, a base de cremas y pinturas, que siempre eran recomendadas por expertos en el área. Productos que eran elaborados con ingredientes de alta calidad y generan buen olor y apariencia de tonos pasteles, propios de una personalidad amable y grata de sus residentes.

También, ella exhibe una apariencia con grandes ventanales que permiten la entrada y salida de fragancias que trae el viento en su perenne peregrinación y una hermosa jardinera, construída a base de lajas multiformas que componen grandes y divertidos rompecabezas que destaca la alta y esbelta figura que ella modela.

Asimismo, ella siempre ha cuidado todo su entorno con exóticas plantas y verde apariencia: palmas, enredaderas, helechos y una diminuta grama cuyas hojas en forma de trébol se esparce libre por todo el terreno circundante cuan fina y delicada alfombra muy propia de palacios medievales.

Por ello, ese día al llegar de su breve ausencia y abrir puerta principal, ella expulsó un gran suspiro desde muy dentro de su corazón. Ella les daba la bienvenida a casa.

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