Sayyed Mojtabá Jameneí, el segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, asumirá las riendas de la nación persa
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Sayyed Mojtabá Jameneí, el segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, quien fue asesinado en el primer día de los masivos bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Teherán, ha sido elegido como su sucesor, convirtiéndose en el nuevo líder supremo del país.
Jameneí, de 56 años, tendrá la última palabra en todos los asuntos de Estado y también desempeñará las funciones del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraníes y de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria, a la que su padre otorgó más poder durante su mandato de casi 47 años.
La tarea de elegir a un nuevo líder supremo lo antes posible recayó en la Asamblea de Expertos, un panel de 88 miembros compuesto íntegramente por clérigos chiíes que son elegidos por voto popular cada ocho años y cuyas candidaturas son aprobadas por el Consejo de Guardianes, el órgano constitucional de supervisión de Irán.
Mojtabá Jameneí enfrenta ahora el duro reto de guiar al país en medio de la agresión multiforme de los Estados Unidos e Israel, que hasta ahora ha superado las 1.300 víctimas fatales en la nación persa.
Entretanto, cuando avanza la segunda semana desde el inicio del conflicto, la tensión en Oriente Medio sigue escalando, mientras Irán lanza advertencias a Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz e Israel promete nuevas acciones contra el Gobierno iraní.
El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el general Alí Mohammad Naeini, afirmó que Irán “acoge con satisfacción” la escolta de petroleros por parte de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, señalando que las fuerzas iraníes “esperan” la llegada de la Armada estadounidense.
Previamente, Irán advirtió que cualquier país que apoye militarmente a Estados Unidos o Israel será considerado un objetivo legítimo de represalias iraníes.
El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, expresó su rechazo a que se utilicen los territorios árabes como base para cualquier operación militar y calificó las agresiones como inaceptables y una amenaza para la seguridad de las naciones de la región.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que su país tiene “muchas sorpresas” preparadas para debilitar al Gobierno iraní, y resaltó que más objetivos del CGRI están en la lista de ataques.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron ataques contra depósitos de combustible en Teherán y la provincia de Alborz, mientras equipos de emergencia intentan controlar los incendios. Irán aseguró que el suministro de combustible se mantiene estable.
En respuesta, el CGRI informó del ataque contra una refinería en Israel como represalia por los bombardeos contra territorio iraní.

