Junto a la Fundación para el Desarrollo del Servicio Eléctrico, el Poder Popular activa estrategias de
autogestión para blindar el sistema energético
PRENSA FUNDELEC
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En un despliegue de soberanía tecnológica que recorrió los sectores Buena Vista y Caño de Indio, la fuerza trabajadora de la Fundación para el Desarrollo del Servicio Eléctrico (Fundelec), junto a las comunidades organizadas, puso en marcha una jornada de diagnóstico y planificación estratégica destinada a optimizar el servicio eléctrico en la parroquia Tinaquillo.
Este abordaje territorial no solo buscó identificar fallas, sino empoderar a los habitantes en la gestión directa de sus recursos energéticos, cumpliendo con las líneas de acción del 1×10 del Buen Gobierno.
En el Consejo Comunal Buena Vista, la actividad se centró en la evaluación técnica de las líneas de distribución. Tras el recorrido, los vecinos presentaron formalmente una serie de proyectos eléctricos comunitarios diseñados para modernizar la infraestructura local. Como paso fundamental para la sostenibilidad de estas obras, se inició el proceso de actualización y formación de la vocería de las Mesas Técnicas de Energía (MTE), garantizando que el control del servicio permanezca en manos del pueblo organizado.
De manera simultánea, en el sector Caño de Indio, se llevó a cabo un riguroso Diagnóstico Eléctrico y Caracterización Comunitaria. Este estudio permitió mapear las fortalezas y debilidades energéticas del área, que alberga a 590 habitantes. La meta es establecer una Agenda Concreta de Acción (ACA) que priorice la corrección de averías según la urgencia de cada zona geográfica.
Un punto neurálgico de la jornada fue la inducción sobre el uso de la Línea 58 de la aplicación VenApp. Los técnicos de Fundelec orientaron a la comunidad sobre cómo este reporte digital se traduce en una atención oportuna y directa, acortando los tiempos de respuesta ante contingencias en el fluido eléctrico.
Fundelec reafirmó que estas acciones son parte de una política nacional que busca transitar de la dependencia técnica a la autogestión comunitaria. Al involucrar al ciudadano en la caracterización de su red eléctrica, se fortalece el sentido de pertenencia y la vigilancia social sobre el sistema, elementos claves para blindar la estabilidad del servicio frente a las dificultades actuales.

