WERTHER SANDOVAL
RNCC / FOTO CORTESÍA
la recesión causada por la pandemia en el país a partir de marzo de 2020, que se unió a la merma en el suministro eléctrico desde marzo del 2019.
La producción de gas puede ser muy relevante para la economía del país. No obstante, los trabajadores organizados en nuevos modelos de negocios y aplicando innovadores mecanismos de pagos lograron recuperar los indicadores de recuperación de la producción de hidrocarburos.
Es por ello que, al observar la exportación de gas propano en enero de 2026 y la cero importación de gasolina y diésel durante 2025, ambas generadas con la producción propia de nuestras refinerías, asistimos a una realidad forjada por la búsqueda de intermediarios, no sancionados, capaces de comprar en el mercado alterno internacional equipos y materia les, lo cual incrementa los costos de la procura, esfuerzos, hace más tardías las respuestas de compra; y, aun así, persiste la escasez de insumos, equipos, componentes y piezas que limitan las acciones para recuperar la confiabilidad operacional.
Veamos. El nivel de producción de crudo más líquidos del gas natural (LGN) había alcanzado en 2018 el volumen de 1.650.000 barriles diarios (BD). En 2019 declinó a 1.174.000 BD y en 2020 bajó a 631.000 BD. Los trabajadores lograron revertir la tendencia en 2021, cuando Pdvsa produjo 730,6 MBD. Luego la subieron a 805,8 MBD en 2022 y desde allí escaló a 861,0 MBD en 2023 y a 991,8 en 2024.
La estrategia para intentar superar estos escollos ha sido, en primera instancia, dirigir los esfuerzos hacia almacenes alternativos y diversos surtidores de insumos y componentes, surgidos por iniciativas de emprendedores venezolanos de la industria pública y privada: un mal causado por las sanciones es que Pdvsa tiene insuficiente flujo de caja para financiar la obtención de materiales y equipos, aunado al boicot para acceder en el mercado internacional.
Una de las modalidades organizativas es aplicar el concepto de ‘negocio en marcha’, el cual implica disponer de recursos financieros, materiales y talento humano que confieran confiabilidad operacional a los activos que, asimismo, permitan conjugar de manera razonable planes y resultados, lo cual incluye armonizar factibilidad de cumplimiento de metas volumétricas con el estado de los recursos aplicados.
El ‘negocio en marcha’ es un término original y básicamente perteneciente a la ortodoxia contable que alude a una empresa que precisa de recursos necesarios para seguir operando sin la amenaza de una liquidación en el futuro previsible, generalmente considerado dentro de un plazo de doce (12) meses.
Con la reforma realizada a la Ley Orgánica de Hidrocarburos en Venezuela, se busca habilitar la fuerza de inversión que necesitan los trabajadores petroleros para recuperar efectivamente las instalaciones. Los esfuerzos propios de los trabajadores han requerido del músculo económico que pudiesen otorgar las inversiones enmarcadas en la nueva y actualizada LOH.

