La situación es inclusive más precaria para los adultos mayores, cuya jubilación mínima ya perdió un 5% de su poder adquisitivo
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
En paralelo a la escalada de precios, el salario real de los trabajadores del sector privado de Argentina registró una nueva caída del 1,3% en enero, lo que genera un retroceso constante que agrava la crisis habitacional y alimentaria.
El panorama laboral se ve ensombrecido por una política deliberada de desmantelamiento del Estado, que ha resultado en la pérdida de 64 mil 649 puestos de trabajo en el sector público nacional.
La economía argentina profundiza su deterioro bajo la gestión de Javier Milei, con una inflación que en febrero de 2026 se mantuvo en niveles críticos cercanos al 3%, según proyecciones de analistas, resaltando que las alzas en alimentos, bebidas y carnes que representan casi la mitad de la canasta básica superaron el 5% mensual, y anula cualquier beneficio derivado de la caída en el tipo de cambio.
El incremento descontrolado en las tarifas de servicios públicos como electricidad, gas y transporte, sumado al costo de la salud privada, desmonta la narrativa oficial de una «inflación cero», lo cual evidencia un ajuste que recae directamente sobre el bolsillo de las familias.
La situación es inclusive más precaria para los adultos mayores, cuya jubilación mínima ya perdió un 5% de su poder adquisitivo en los últimos siete meses, lo cual opera como un mecanismo de licuación de ingresos frente a un bono compensatorio que permanece congelado.

