La Orquesta Sinfónica Francisco de Miranda, en la que participan ocho excepcionales cojedeños, ofrecerá dos conciertos en uno de los más importantes escenarios de la capital rusa
OIR-COJEDES MPPCIRNCC / FOTOS CORTESÍA
Nuevamente, el talento nacido en tierras cojedeñas deja en alto el gentilicio nacional y evidencia su profunda vocación por el arte.Miguelángel Colmenares y Ga-briel Caicedo (violín), Roosevelt Caicedo y José Acosta (cello), Leo-nardo Rojas (viola), José Alberto López (percusión), Alberto Morei-ra (oboe) y Richard Navas (tuba), integrantes de la Orquesta Sinfó-nica Francisco de Miranda con se-de en el estado Miranda, partici-parán en dos conciertos de dicha agrupación, que serán ofrecidos a finales de agosto en la capital de la Federación Rusa, Moscú.Con piezas de autores venezola-nos, latinoamericanos y rusos, co-mo Inocente Carreño, Antonio Es-tévez, Arturo Márquez, Alberto Ginastera, Piotr Ilich Chaikovski Dmitri Shostakóvich, el talento y el sabor venezolano se harán sen-tir en el Gran Anfiteatro del Par-que Zaryadye, en Moscú.

UN ESPACIO EMBLEMÁTICO
El Parque Zaryadye, creado en 2017 bajo el impulso directo del Presidente Vladimir Putin, es uno de los nuevos símbolos de la capi-tal rusa. Situado en el corazón de Moscú, prácticamente al frente del Kremlin y la Plaza Roja, repro-duce los diferentes paisajes de Ru-sia. Su puente flotante se ha con-vertido ya en una de las principales atracciones turísticas de la ciu-dad, y además alberga exposicio-nes, salas para conciertos y edifi-cios históricos restaurados.En 2018 la revista Time incluyó este parque en su lista de mejores lugares del mundo y su diseño ar-mónico e innovador ha obtenido diversos premios internacionales.Su gran anfiteatro abierto, con capacidad para 1500 espectado-res, es una de las principales ca-racterísticas del parque, con una hermosa cúpula transparente que cumple también la función de invernadero siendo capaz de mante-ner una temperatura confortable también en invierno, para las per-sonas y las plantas.UNA AGRUPACIÓN DE LUJOCreada en el 2011, la Orquesta Sinfónica Francisco de Miranda se ha convertido en una de las agru-paciones juveniles más importan-tes del Sistema Nacional de Or-questas y Coros Juveniles e Infan-tiles de Venezuela. Apoya la for-mación académica y musical de niños y jóvenes que se incorporan a El Sistema, desarrollando activi-dades pedagógicas y musicales en Guarenas, Guatire y otras pobla-ciones del estado Miranda. Sus in-tegrantes, provenientes de todo el país, tienen entre 14 y 26 años.Esta agrupación mantiene una intensa y dinámica agenda de conciertos, con un promedio de ochenta presentaciones anuales en los teatros más importantes de Venezuela.También ha ofrecido conciertos en Colombia, Perú y Ecuador. Además, fiel al carácter interna-cionalista y cosmopolita de su epónimo, el Generalísimo Fran-cisco de Miranda, la orquesta par-ticipa frecuentemente como re-presentación ante personalidades internacionales que visitan nues-tro país

Cojedes en el corazón del milagro musical venezolano
El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es una obra social y cultural del Estado venezolano. Tam-bién conocido como El Sistema, fue concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu para sistema-tizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de or-ganización social y de desarrollo humanístico.El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, funciona bajo la rectoría de la Fundación Musical Simón Bolívar, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.Por su fi losofía y alcances, constituye una obra social del Estado Venezolano consagrada al rescate pedagógico, ocupacional y ético de la infancia y la juventud, dedicada a la capacitación, prevención y recuperación de los grupos más vulnerables del país, tanto por sus características etarias como por su situación socioeconómica.Con 50 años de logros, rinde cada día frutos de esperanza al ser cantera de miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes venezolanos que cumplen a través de la música sus sueños de realización personal y profesional. Músicos que le ofrecen a su país nuevas posibilidades de superación y vitalidad. Ellos simbolizan el esfuerzo para que perdure en el tiempo, y se extienda hacia otras esferas de la actividad cultural, lo que se reconoce como el milagro musical venezolano.


