Mandatrio brasileño reafirmó que la preservación de la paz y la estabilidad regional constituye una prioridad para su país
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró su rechazo a toda forma de injerencia extranjera en los asuntos internos de América Latina y el Caribe, al considerar que dichas intervenciones “pueden causar daños mayores que los que se pretenden evitar”.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la ceremonia de acreditación de nuevos embajadores en el Palacio de Planalto, donde Lula reafirmó que la preservación de la paz y la estabilidad regional constituye una prioridad de la política exterior brasileña.
El mandatario subrayó que “ningún país puede arrogarse el derecho de intervenir en otro bajo el pretexto de promover la democracia o los derechos humanos”, y defendió el principio de soberanía nacional y autodeterminación de los pueblos, pilares históricos de la diplomacia del Itamaraty.
“Mantener la paz es una responsabilidad colectiva que requiere diálogo, respeto y cooperación, no imposiciones ni sanciones”, insistió Lula, en alusión indirecta a los recientes episodios de presión externa sobre Gobiernos latinoamericanos. El Presidente brasileño destacó que América Latina debe ser reconocida como una zona de paz, integración y respeto mutuo, donde las diferencias se resuelvan por vías diplomáticas y mediante el fortalecimiento de mecanismos regionales de concertación política como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
PETRO: TLC CON ESTADOS UNIDOS ESTÁ SUSPENDIDO “DE FACTO”
Paralelamente, y como parte de la escalada en la agresión norteamericana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró este 20 de octubre de 2025 que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos se encuentra “suspendido de facto” por una “decisión unilateral del gobierno estadounidense”, e indicó que la imposición de aranceles del 10% por parte de la administración de Donald Trump viola las cláusulas del acuerdo y deja nulas las preferencias arancelarias que regían la relación bilateral.
“Están rotas unilateralmente por Estados Unidos, no por nosotros y nos dejan libres, que no nos asuste ser libres, tenemos todo el mundo por delante, trabajemos por recorrerlo, entenderlo y seducirlo. Los colombianos y colombianas sabemos cómo hacerlo”, proclamó el mandatario, en un mensaje que puede ser interpretado como un anticipo de medidas tendientes a profundizar la ruptura del tratado, en lo que calificó de “la respuesta colombiana más inteligente a la amenaza irracional”.

