El Ejército israelí mantiene a personas presas sin cargos ni juicio por tiempo indefinido
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
Organizaciones palestinas de prisioneros denunciaron que más de 9.000 personas continúan secuestradas en prisiones israelíes bajo “condiciones inimaginables”, en las que sufren golpizas diarias, hambre, humillación, abusos sexuales y privación de atención médica. Casi 2.000 detenidos fueron liberados en las últimas horas como parte del más reciente intercambio de prisioneros con la entidad sionista.
De acuerdo con el Centro Palestino para Estudios de Prisioneros, al menos 3.500 palestinos están bajo detención administrativa, mecanismo que permite al Ejército israelí mantener a personas presas sin cargos ni juicio por tiempo indefinido, además de negarles o entorpecer la asistencia legal.
A ellos se suman centenares de detenidos de Gaza recluidos bajo la ley de “combatientes ilegales”, entre ellos 52 mujeres, unos 400 menores y decenas de médicos, periodistas y civiles acusados de “incitación”.
Antes del inicio de la campaña genocida israelí, el 7 de octubre de 2023, las mazmorras del sionismo retenían a alrededor de 5.000 palestinos. Dos años después, la cifra superó los 11.000 detenidos, reduciéndose a cerca de 9.000 luego del último canje acordado bajo el reciente alto el fuego.
Organismos humanitarios describen las cárceles israelíes como “centros de tortura sistemática”, donde los reclusos sufren golpizas diarias, hambre, humillación, abusos sexuales y privación de atención médica. Solo en los últimos dos años, al menos 78 prisioneros han muerto por torturas, desnutrición o falta de tratamiento.

